La calidad del aire en los entornos escolares vuelve a situarse en el centro del debate, y Euskadi no escapa a esa preocupación. Ecologistas en Acción presentará el próximo 15 de abril un informe estatal que analiza más de 400 centros educativos, pero ya se conocen algunos datos que apuntan a una situación preocupante también en el País Vasco.
Euskadi, entre las comunidades con niveles preocupantes
Aunque el informe completo se dará a conocer en los próximos días, los avances indican que una gran mayoría de los entornos escolares analizados no cumplen con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud. Una tendencia que también se repite en Euskadi, donde la contaminación por dióxido de nitrógeno (NO2) sigue muy ligada al tráfico urbano.
De hecho, estudios recientes ya advertían de esta situación: en Bilbao, por ejemplo, al menos 16 centros escolares superan los niveles recomendados de NO2, e incluso algunos rebasan los límites legales actuales .
El tráfico, principal foco de contaminación
El origen del problema está bastante claro. El tráfico rodado genera entre el 70% y el 80% del dióxido de nitrógeno en entornos urbanos, lo que afecta directamente a colegios situados en calles con gran densidad de vehículos . No es un fenómeno aislado. En otras zonas de Euskadi, como Donostia o Barakaldo, también se han detectado niveles elevados, en algunos casos duplicando o incluso triplicando las recomendaciones sanitarias, lo que pone en riesgo la salud de miles de escolares .
Una realidad que afecta a toda la población
La situación en los centros educativos es solo una parte del problema. Según los últimos datos disponibles, más de la mitad de la población vasca respiró aire contaminado en 2024, y si se aplican los criterios más estrictos de la OMS, el problema afecta prácticamente a toda la ciudadanía . Esto confirma que, pese a ciertas mejoras en los últimos años, Euskadi sigue lejos de cumplir los estándares europeos más exigentes en materia de calidad del aire.
Un problema de salud pública
Los expertos advierten de que la exposición continuada a este tipo de contaminación tiene consecuencias directas en la salud infantil: aumento de alergias, asma, enfermedades respiratorias e incluso efectos en el desarrollo cognitivo.
Por eso, desde Ecologistas en Acción insisten en la necesidad de actuar con urgencia, especialmente en zonas sensibles como colegios y centros de salud, donde la población es más vulnerable.
A la espera del informe completo
El informe que se presentará el 15 de abril pondrá cifras definitivas a esta realidad, pero todo apunta a que Euskadi no sale bien parada en este análisis. La calidad del aire en los entornos escolares se consolida así como uno de los grandes retos ambientales y de salud pública a corto plazo, con la mirada puesta en medidas como la reducción del tráfico, la ampliación de zonas de bajas emisiones y la creación de entornos escolares más seguros.