El IED Kunsthal Bilbao ha presentado el proyecto colaborativo Habitación de Ensueño, mediante el que estudiantes del 4º curso del Grado Oficial en Diseño de Interiores han creado las piezas imaginadas y dibujadas por niños de 1º de primaria del Colegio Madre de Dios que formarían parte de su habitación ideal.
Todo surgió de un taller creativo en el que los niños y niñas fueron invitados a imaginar, dibujar y poner palabras a objetos que formarían parte de su habitación ideal. Como resultado, propuestas sorprendentes como «camas globo que flotan», «portales mágicos que teletransportan» o «luces invisibles que solo uno puede ver».
El proyecto comenzó con un primer encuentro en las instalaciones del IED Kunsthal Bilbao, donde el alumnado trabajó directamente con los más pequeños en un proceso creativo basado en la escucha, la observación y la imaginación. A través del dibujo y del juego, los niños y niñas crearon universos personales llenos de objetos singulares y profundamente expresivos, alejados de criterios funcionales tradicionales y guiados por su propia lógica creativa.
Tal y como explica Andréa Petit, docente de la asignatura CRAFT del Grado en Diseño de Interiores, este proyecto plantea “una forma distinta de diseñar: partir de la imaginación infantil y situar al diseñador en una posición de escucha, interpretación y aprendizaje compartido”.
A partir de estos materiales, el alumnado desarrolló un proceso completo de interpretación, diseño y producción en el marco de la asignatura CRAFT, centrada en la experimentación material y la construcción de prototipos a escala real mediante procesos manuales en taller. Todos los materiales elaborados son sencillos, económicos y sostenibles: madera y textiles domésticos.

Los seis proyectos que forman parte de la Habitación de Ensueño
Una pequeña exposición diseñada en el centro muestra los trabajos desarrollados, donde se puede conocer de primera mano las piezas creadas y el proceso de co-creación.
Entre ellos se encuentra “La cama globo”, que nace del deseo de “una cama que diera sensación de rebote, como si estuviera flotando y saltando al mismo tiempo”. La pieza interpreta la idea de flotabilidad y ligereza a través de una estructura de madera y una superficie elástica que permite al usuario sentir la sensación de suspensión en el aire.
Otra de las propuestas es “Armario escondite”, un espacio que responde al deseo de “un armario que me permite esconderme cuando quiero estar solo”, abordando la relación entre espacio, intimidad y juego; un lugar propio donde desarrollar la imaginación. En el proyecto “La guarida” el proceso creativo fue más allá de los dibujos. Se planteó un juego de maquetas en el que los niños y niñas pudieron experimentar con materiales como madera y textiles, usando sus manos para dar forma a mobiliario y personajes de manera lúdica y participativa. Este enfoque permitió obtener nuevas ideas y perspectivas, complementando los bocetos en 2D y aportando información clave para la concepción y desarrollo final del proyecto. Y todo ello concediendo el deseo de “un armario que me permite esconderme cuando quiero estar solo”.
Por su parte, “Lámpara estrella” parte de una idea poética: “una luz que, cuando está encendida, solo yo puedo ver”, dando lugar a una pieza que juega con lo invisible y lo mágico. La lámpara está inspirada en el dibujo de una niña que imaginaba una estrella invisible capaz de transportarla a otros lugares. El proyecto “Los mueblitos” presenta una colección de tres piezas (mesa, silla y puff) que trasladan directamente las formas y proporciones del dibujo infantil al diseño real, respetando las imperfecciones del trazo original como parte esencial del lenguaje del objeto: “son pequeños muebles para mi habitación, hechos a mi medida”
Finalmente, “Portales mágicos” se convierte en un sistema de alfombras sensoriales inspirado en la idea de “tener portales que teletransportan a otros lugares”, invitando al juego y a la exploración.