Estas han sido las declaraciones de Ernesto Valverde tras la derrota del Athletic ante el Villarreal en San Mamés.
Una mala noche: «Ellos son muy buenos, han hecho un primer gol extraordinario. Hemos empezado bien, sin tener demasiado peligros ellos defienden muy bien con su juego, muy cerca del área, luego te amenazan con contraataques peligrosísimos. Hemos tenido para empatar con nuestro empuje, pero el segundo gol nos lo ha puesto muy cuesta arriba. Hemos empujado y arriesgado mucho, también con cierto nerviosismo por muchas cosas. El partido no ha sido lo que esperábamos y el ambiente tampoco ha sido muy bueno».
¿Asusta ver el descenso a seis puntos?: «Es una cuestión que la tienes en cuenta si estás en el negocio del fútbol. Quien no es consciente no sabe de qué va esto».
¿Duelen los silbidos y los comentarios de la afición?: «Hay que ganar, y si no ganas a la gente no le gusta. Cada público se piensa que es diferente, pero todos son iguales».
Un gesto a los silbidos: «Íbamos perdiendo, no tengo nada que decirle al público».
Ernesto Valverde asume que la baja de Areso es una decisión técnica
La baja de Areso y el lateral derecho: «Claro que es una decisión técnica, todas lo son. Cuando le he puesto también era una decisión técnica. Esa posición no tiene un dueño fijo como otras posiciones. Si no lo hay es porque siempre buscas algo».
¿Hasta qué punto se siente cuestionado por la afición?: «El entrenador es el responsable del equipo y cuando no se gana, no sé si estoy más o menos cuestionado porque no lo sigo. Cuando hay una reprobación al equipo también es hacia lo que hace él. Tenemos que aceptarla».
¿Los nervios están en el vestuario o en la grada?: «Siempre hay varias fases cuando un equipo entra en una situación que no quiere. La primera es que eso se arregla. Luego, a todo el mundo le entra el miedo. Y la última es afrontar la situación. Eso estamos intentando hacer. Es bueno tener presión y que la gente nos exija».
¿Estás quemado?: «Hemos perdido en un partido importante y que podía ponerse peligroso. No estoy más quemado que cualquier otra derrota».
El discurso en el descanso: «Que teníamos que marcar un gol y entrar en el partido. Dos goles es una renta que se puede salvar, tres ya no tanto. Tenemos que intentar tener la estructura suficiente para tener llegadas y creértelo».
