
El Ayuntamiento de Bilbao intentó evitar la suspensión del concierto de Kai Nakai, Maren y Olatz Salvador durante la pasada Aste Nagusia. La concejala de Fiestas, Itziar Urtasun, reveló que propuso trasladar la actuación a la Plaza Circular, pero las artistas rechazaron la opción porque “se debían a su público”.
El concierto no pudo celebrarse porque la empresa Montaketak, responsable del escenario de Abandoibarra, no terminó el montaje a tiempo. El Consistorio aplicará a la compañía una penalización del 10% del contrato (8.250 euros), no renovará su concesión en 2026 y reclamará daños y perjuicios.
Decisión consensuada
Urtasun explicó que mantuvo una conversación directa con Kai Nakai, la única presente en Abandoibarra a la hora prevista de la actuación. La cantante pidió tiempo para consultar con Maren y Olatz Salvador y finalmente comunicó la negativa: no actuarían en otro escenario porque querían mantener la cita con su público en el lugar anunciado.
Ante esa respuesta, el Ayuntamiento se vio obligado a suspender el concierto. “Nuestro objetivo en todo momento fue que actuasen y que su público no se quedase sin concierto”, señaló Urtasun. La edil subrayó que la decisión no recae en las artistas, que cobrarán la totalidad de su caché porque la suspensión fue consecuencia exclusiva del incumplimiento de la empresa.
Nota de prensa errónea
La comparecencia también sirvió para aclarar la polémica generada por la publicación en la web municipal de una crónica sobre el concierto suspendido, que no se retiró hasta horas más tarde. Urtasun atribuyó el hecho a “un error informático”, aunque la oposición calificó el fallo de “grosero” y “difícilmente comprensible”.
EH Bildu, PP y Elkarrekin Bilbao preguntaron si se contará de nuevo con las cantantes en próximas fiestas como compensación, pero Urtasun respondió que es pronto para tomar esa decisión: “Hay tiempo y hay que ir paso a paso”.