Desde este viernes 2 de enero se aplica en Bilbao la nueva Tasa de Residuos Urbanos, que viene a sustituir la tasa de basura que gestionaba el Consorcio de Aguas.
Se trata de un tributo de pago obligatorio en todo el Estado, siguiendo una directiva del Parlamento Europeo, y que se lleva a cabo en todas las entidades locales.
Una tasas que se aplica para que el sistema de recogida de basuras no sea deficitario y también para establecer un sistema de pago basado en el criterio de «quien contamina paga», tal y como destacó la Concejala de Hacienda Marta Ajuria.
¿Cómo se calcula la cuota?
Para calcular el importe de la cuota, el Ayuntamiento suma dos componentes:
- El componente básico, justificado por la existencia del servicio, basándose en el principio de capacidad económica. Cubrirá el cuarenta por ciento del servicio.
- El componente específico, que se calculará en función de la generación potencial de residuos. Se determinará de forma distinta para los inmuebles residenciales (en base al valor catastral y el número de personas empadronadas en la vivienda) y en los no residenciales (valor catastral más el tipo de actividad que desarrollen y su superficie en metros cuadrados). Este componente se reducirá un 50% en inmuebles deportivos, estadios, auditorios, bibliotecas, museos, centros de arte y de culto…
¿Cómo se bonifica?
Las bonificaciones solo se aplicarán en bienes de uso residencial que utilicen los contenedores especiales de residuos orgánicos (el de color marrón).
- Solo para el ejercicio 2026, se aplicará una bonificación a los sujetos pasivos que hayan solicitado el alta en el programa especial de residuos orgánicos antes del 1 de enero de 2026. Se bonificará un 10% del componente específico.
- A partir del 2027 se bonificará un 20% del componente específico a los que acrediten un mínimo de 36 semanas de uso de los contenedores orgánicos.