Unai Gómez acudió al rescate y evitó la debacle copera de un Athletic que se presentó en el Reino de León con un once repleto de titulares por las bajas de jugadores como Álex Berenguer y que tuvo que irse a la prórroga contra los suplentes de la Cultural Leonesa tras un partido verdaderamente loco y que quedó condicionado por la expulsión de Aitor Paredes en la segunda mitad.
El primer aviso del cuadro local llegó cuando ni siquiera se había cumplido el primer minuto de partido. Rubén Sobrino intentó sorprender a Álex Padilla con una vaselina desde fuera del área que salió, por muy poco, por encima del larguero. La primera llegada del Athletic llegó diez minutos después: un remate a la media vuelta de Nico Williams que Bañuz detuvo sin excesivos problemas.
Poco después de superarse el primer cuarto de hora de partido llegó el 1-0 del conjunto leonés. Una rápida transición mal defendida por la zaga la terminó rematando a placer Iván Calero. La reacción rojiblanca no tardó en llegar y Gorka Guruzeta puso la igualada tras una acción algo trastabillada en el área rival. Pero en la acción inmediatamente posterior Iván Calero volvió a rematar, esta vez solo en el segundo palo, y la Cultural Leonesa volvió a ponerse por delante en el marcador. La acción, al límite del reglamento, precisó de una larga revisión del VAR pese a que no se apreciase fuera de juego a simple vista.
Gorka Guruzeta, a la media vuelta tras un buen pase de Ruiz de Galarreta, devolvió las tablas al marcador. Pero nuevamente, la alegría volvió a ser efímera. Rubén Sobrino convirtió la pena máxima tras una mano de Dani Vivian dentro del área. También desde el punto de penalti consiguió empatar el Athletic por mediación de Sancet. Víctor García había derribado a Nico Williams dentro del área con un fuerte empujón.
La expulsión de Paredes condicionó al Athletic
El arranque de la segunda mitad no pudo ser peor para el Athletic. Hernández Hernández expulsó a Aitor Paredes por protestar vehementemente a uno de los auxiliares una falta señalada por el colegiado.
Valverde tuvo que reconfigurar la zaga dando entrada a Yuri. Estando en inferioridad numérica, el plan de partido se alteró por completo. El Cuco Ziganda dio entrada a Thiago Ojeda y Lucas Ribeiro, y el Athletic se encerró en su campo para minimizar riesgos. El extremo brasileño intentó sorprender a Padilla con un disparo desde fuera del área envenenado que detuvo sin problemas.

El Cuco siguió dando entrada a hombres de ataque como Luis Chacón, quemando todas sus naves en busca del triunfo. Valverde también hizo lo propio dando entrada a Robert Navarro y Urko Izeta. Una combinación entre ambos nada más entrar fue de las pocas aproximaciones peligrosas del Athletic en la segunda mitad, pero el partido estaba abocado a los penaltis.
A falta de cinco minutos para el final, Álex Hinojo cazó un buen centro de Lucas Ribeiro en el segundo palo y probó, sin suerte, a Álex Padilla. Con el tiempo ya cumplido, Jauregizar botó un córner que remató Lekue y golpeó en Izeta. Aún así, no se pudo evitar ir a la prórroga.
Unai Gómez, vital en la prórroga
En la prórroga el Athletic pareció dar un paso adelante, pero en una acción a balón parado fatal defendida por la zaga rojiblanca Yayo acabó marcando el hipotético 4-3 para la Cultu tras una serie de malos despejes de Vivian y Areso. El balón quedó muerto en el área pequeña para que el centrocampista asturiano marcase el gol, pero Hernández Hernández acabó anulándolo por fuera de juego.
En los compases finales de la primera mitad de la prórroga Unai Gómez se fue en carrera de la defensa y ajustó tanto el disparo que golpeó en el palo. Nico Williams cazó el rechace y Yayo le barrió. El propio Unai Gómez convirtió la pena máxima y el partido quedó visto para sentencia, más allá de algún tímido intento de los hombres del Cuco Ziganda y una contra de Robert Navarro que no acertó a finalizar.
