Con la llegada del 17 de enero, la festividad de San Antonio Abad, patrón de los animales, vuelve a cobrar vida en Euskadi con una mezcla de tradición, comunidad y respeto hacia los animales que atraviesa generaciones. Esta celebración, arraigada en la cultura popular española y vasca, tiene como eje la bendición de animales, un acto simbólico que une fe, cariño por las mascotas y reivindicación de su bienestar en un día que tradicionalmente congrega a familias, fieles y amantes de los animales.
Acto emblemático en el santuario de Urkiola
Uno de los actos más emblemáticos de la festividad en el País Vasco tiene lugar en el santuario de Urkiola, donde cada año decenas de personas acuden con sus perros, gatos, burros, cabras e incluso aves para recibir la bendición de San Antón. La tradición, que comenzó con sacerdotes que visitaban caseríos para bendecir a los animales de trabajo en sus cuadras, hoy continúa con una gran variedad de especies llevando el cariño de sus propietarios hasta la explanada del santuario. Entre los participantes habituales se encuentra Perico, un burro conocido en la zona que cada año sube acompañado de otros animales pequeños.
Bendición en San Pedro Apóstol de Vitoria
En Vitoria‑Gasteiz, una de las citas más destacadas en la región, la Parroquia de San Pedro Apóstol acoge la tradicional bendición de mascotas y animales que cada año reúne a numerosos propietarios que acercan a sus perros, gatos y otros compañeros para recibir la bendición de manos de los sacerdotes. El acto, que suele contar con la participación de autoridades locales y vecinos, se desarrolla en un ambiente festivo y comunitario que busca reforzar el vínculo entre humanos y animales en el Día de San Antón.
Ferias de San Antontxu Eguna en Mungia y Amurrio
Además de la bendición religiosa, en otras localidades vascas la festividad de San Antón se vive con actividades populares y ferias que mezclan gastronomía, artesanía y productos tradicionales. En municipios como Mungia y Amurrio, por ejemplo, la jornada del 17 de enero es conocida como San Antontxu Eguna, con ferias que incluyen exhibiciones, concursos, puestos de comida local y productos de caserío que atraen a visitantes de toda la región.
Aunque en Euskadi no siempre hay desfiles masivos de mascotas como los que se celebran en ciudades como Madrid —donde las actividades centrales de San Antón incluyen desde exhibiciones caninas hasta mercadillos solidarios y coordinación con asociaciones protectoras de animales—, la esencia de la festividad se mantiene con la bendición de animales y la celebración de tradiciones que ponen en valor la relación entre las personas y sus animales de compañía.