Hoy 15 de enero, se cumplen ocho años de las grandes manifestaciones que protagonizaron las personas pensionistas. Tras los recortes de las reformas de 2011 y 2013, la congelación de las pensiones, y el incremento del 0,25% para 2018, las calles de Euskal Herria se llenaron de pensionistas que protestaron ante estas medidas. Según afirman «fue la gota que colmo el vaso».
Ante estas movilizaciones, consiguieron derogar el IRP del 0,25% y finalmente no entró en vigor el Factor de Sostenibilidad. Tras estos primeros objetivos, el Movimiento de Pensionistas de Euskal Herria siguió adelante planteando reivindicaciones como la derogación de las reformas de los recortes, garantizar el SPP para su generación y acabar con la brecha de género en las pensiones.
Pensiones mínimas dignas
Asimismo, el movimiento recuerda que 159.000 personas cobran pensiones por debajo del salario mínimo, con especial impacto en viudas y pensiones no contributivas. El movimiento también ha anunciado nuevas acciones. Mantiene la presión sobre el rechazo institucional a la iniciativa legislativa popular que pedía equiparar las pensiones mínimas del Salario Mínimo Interprofesional de 2026. Además, según el movimiento, la batalla por las pensiones mínimas dignas sigue siendo un objetivo irrenunciable. Aún así reiteran que queda mucho camino por recorrer para que lo conseguido sea irreversible.