Es paradigmático lo complicado que es, en todos los ámbitos de la vida, ser profeta en tu tierra. Ese objetivo es el que ha llevado a la abogada deportiva Garbiñe Ituño a regresar a su Gorliz natal tras un año viviendo en Praga trabajando para la ČAFH (Sindicato de Futbolistas de la República Checa) y European Boxing, la federación que desde hace un año regula el boxeo olímpico en Europa tras la ruptura de relaciones entre el Comité Olímpico Internacional y la IBA.
Su pasión por la hípica, deporte en el que compite desde los diez años, la llevó a decantarse por el derecho deportivo tras graduarse en derecho económico en la Universidad de Deusto. «Al terminar la carrera me planteo hacer el máster de Acceso a la Abogacía y hacer también una especialidad más dedicada a algo que no sea tener un despacho. Al buscar másteres de especialidad me encontré con uno de derecho deportivo en Madrid, en el ISDE, que es también un LLM, por lo que me da la categoría para trabajar a nivel internacional», afirma Ituño a Radio Nervión.
Las prácticas de este máster la llevaron a Praga para trabajar en el Sindicato de Futbolistas de la República Checa, donde colaboró estrechamente con su presidenta y con el secretario general. Incluso se encargó de llevar, de manera íntegra, un par de procesos a la Cámara de Resolución de Disputas de la FIFA y ante el TAS, el Tribunal de Arbitraje Deportivo, algo poco habitual para una trabajadora en prácticas. «En un principio me fui para tres meses. Yo estaba muy contenta con ellos, y ellos también conmigo y decidí extender las prácticas seis meses más. Cuando vuelvo para seguir con mis prácticas especializándome en el fútbol mi jefa me pide ayuda para otro proyecto relacionado con el boxeo».
En este momento es necesario explicar rápidamente una de las polémicas más agrias que ha vivido el mundo del deporte en los últimos años. En junio de 2023, el COI rompió relaciones con la IBA (Asociación Internacional de Boxeo) tras años de conflictos con su presidente, el ruso Umar Kremlev, acusado de corrupción en los arbitrajes de combates y con fuertes vínculos con Gazprom. Ese mismo año nació World Boxing como alternativa para regir el boxeo amateur y en el 2025 recibió el reconocimiento del COI como Federación Internacional dentro del Movimiento Olímpico. Por tanto, a partir de ahora serán los que designen a los boxeadores que compitan en los Juegos Olímpicos.
El trabajo que su jefa, una de las vicepresidentas, encomendó a Ituño era la redacción de los estatutos de European Boxing. «De primeras tuve que hacer una investigación de cómo son los estatutos en deportes parecidos como el kickboxing o el judo. Y me basé también en los de World Boxing. Me dediqué a redactar y a cotejar que todo estaba bien. También, como tengo experiencia en el derecho mercantil, eché una mano con temas mercantiles para el registro de la marca», rememora Ituño. Estos estatutos se aprobaron en marzo de 2025 en el Congreso inaugural de European Boxing, cuya sede está en Praga.

Desde junio su labor se enfoca más en la gestión. «Mi trabajo es un poco como el de manager, gestionar que todo salga bien. Es una federación muy incipiente, que solo tiene nueve meses y vamos aprendiendo de nuestros errores. Los comienzos siempre son un poco difíciles«, apostilla. Y este mes de diciembre ha tomado la decisión de regresar a casa y viajar a los torneos que así lo requiera. Sin ir más lejos, este 2025 ya ha estado en los campeonatos sub 15 y sub 19 celebrados en Montenegro y Ostrava respectivamente. Otra de sus labores es la redacción de documentos legales. «Es algo en lo que tengo mucho callo, porque he redactado contratos de futbolistas y también de algún deportista de eSports», explica.
Una de las cosas que más le gusta a Ituño de su trabajo es su estrecha relación con el derecho internacional y humanitario, algo que también le apasiona y que era otra de sus opciones predilectas a la hora de escoger máster. «Creo que el deporte también busca fomentar y participar en la búsqueda de paz internacional. Sus objetivos son los mismos que los del derecho internacional en sí», asevera.
El derecho deportivo, un trabajo con «mucho camino por recorrer»
Además de continuar colaborando con European Boxing, Garbiñe Ituño quiere explorar en Bizkaia sus opciones como autónoma en el derecho deportivo, un sector que tiene un margen de crecimiento importante. «En una profesión como la abogacía los comienzos son difíciles, te tienes que buscar tu hueco. El derecho en general está muy trillado y creo que el derecho deportivo es una salida que a día de hoy te abre puertas que el derecho civil igual no, porque ya hay muchos civilistas», afirma.
En ese sentido, no cree que sea necesario tener que emigrar para encontrar trabajo en este sector aunque sí que lo ve conveniente. «Depende un poco de la perspectiva que le dé cada uno. Aquí hay mucho trabajo y muchas oportunidades por descubrir. A nivel internacional el camino está mucho más hecho y se ve más claro porque hay otros profesionales que han hecho el recorrido. Pero es como cualquier otro trabajo. Si te quedas en tu pueblo, la visibilidad es mucho menor que si te mueves en ámbitos internacionales, como pasa con los deportistas de élite», explica.
Ahora, ha regresado de Praga con la intención de ser profeta en su tierra y reconectar con su Gorliz natal tras tres años lejos de casa: «Estoy intentando buscar mi sitio aquí. Veo muchas oportunidades, que igual no son tangibles como tal, pero me las puedo imaginar porque hay muchos caminos por explorar que en Madrid ya se han abierto. Estoy intentando ponerme en contacto con despachos, a los que he mandado mi currículum», afirma.
Y, obviamente, como casi cualquier vizcaíno que tenga relación con el deporte, el sueño del Athletic está muy presente: «Para mí sería un puntazo colaborar con el club de alguna manera. Soy muy futbolera y del Athletic hasta la muerte, mi familia también. Creo que sería un mix muy bueno, pero también estoy abierta a otros deportes. Lo mismo que ahora estoy trabajando en el boxeo, también tengo en el punto de mira trabajar en el baloncesto. En esta profesión estás continuamente aprendiendo y tú tienes el techo que te quieras poner».
