Osakidetza ha renovado el jardín de psiquiatría del Hospital Universitario Basurto, en Bilbao, para mejorar el tratamiento en salud mental infanto-juvenil. Gracias a un presupuesto de casi 500.000 euros se ha convertido esta zona del jardín, de más de 1.000 metros cuadrados, en una herramienta terapéutica útil en cualquier época del año. Para ello, se ha instalado una pérgola cubierta de estructura metálica y madera, que conecta el acceso de visitas con el edificio, ofreciendo un refugio frente a la lluvia o el calor intenso y permitiendo que las y los pacientes salgan al exterior de forma regular.
Esta intervención no es solo una mejora arquitectónica, sino una respuesta directa a las directrices del Plan de Salud de Euskadi 2030, que sitúa la salud mental de la infancia y la adolescencia como una de sus prioridades transversales, fomentando modelos de atención que aborden aspectos tanto biológicos como psicológicos y sociales
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Un recurso clínico para cada fase del ingreso
Más allá de ser un espacio de ocio y descanso, el jardín es una herramienta terapéutica fundamental que permite abordar el tratamiento de las y los menores según su evolución:
- Fases iniciales (vínculo y acción compartida): en momentos de alta intensidad emocional, cuando la comunicación verbal se ve limitada, el jardín facilita el vínculo mediante la acción compartida. El deporte y el cuidado de la huerta sirven como estrategias para gestionar el malestar y generar confianza con el equipo terapéutico.
- Fases avanzadas (autogestión y reflexión): a medida que el o la paciente mejora, el jardín se convierte en escenario de grupos psicoterapéuticos y entrevistas clínicas. El entorno natural facilita la introspección y la calma necesarias para comprender el proceso de recuperación.
- Autonomía y familia: el uso del jardín durante las visitas permite trabajar la relación padres-hijos/as con menor supervisión directa del personal, fomentando la autonomía del o de la menor y reforzando el papel de guía de las familias.