Miguel Ríos actuará este sábado, 31 de enero, en el Auditorium del Euskalduna de Bilbao dentro de su gira ‘El último vals’, un concierto que el propio músico define como un reencuentro cercano y cargado de emociones. Así lo explicó en una entrevista concedida a Luis Carlos en Radio Nervión, en la que repasó el espíritu del nuevo trabajo y su relación con el público tras más de seis décadas sobre los escenarios.
El cantante aclaró que ‘El último vals’ no es una despedida del rock, sino una canción de desamor que dialoga con la experiencia vital. “La música es la función perfecta para contar historias, incluso la propia vida”, señaló, subrayando que el nuevo repertorio le sirve también para mirar atrás sin edulcorar la realidad.
El artista explicó que el concierto de Bilbao combinará temas del nuevo disco con las canciones de siempre. “No puedo ir a Bilbao y no cantar Bienvenidos”, reconoció, consciente del esfuerzo que supone para el público acudir a un directo. En ese sentido, insistió en la importancia del agradecimiento y la conexión con quienes llenan los recintos.
Ríos destacó que la gira, en marcha desde octubre, está funcionando con una gran respuesta del público y recordó recientes conciertos con un ambiente “muy potente”, fruto de una relación construida durante años con sus seguidores.
Memoria frente a nostalgia
Durante la entrevista, el músico rechazó la idea de que cualquier tiempo pasado fue mejor y defendió la memoria como un valor más honesto que la nostalgia. “La nostalgia te invalida para hacer otras cosas”, afirmó, recordando momentos clave de su trayectoria, como el multitudinario concierto en Txurdinaga en 1982, que considera uno de los hitos de su carrera.
Lejos de acomodarse en el recuerdo, Miguel Ríos aseguró que sigue afrontando cada concierto con energía y compromiso. “No dejo entrar al viejo”, confesó, citando una reflexión atribuida a Clint Eastwood.
De cara al concierto del sábado, el artista puso en valor el formato de los actuales auditorios, que permiten ver las caras y las emociones del público. “Prometo que va a ser un concierto muy emocionante”, aseguró, invitando a vivir una noche de complicidad y calor compartido.
El concierto tendrá lugar este sábado, 31 de enero, en el Auditorium del Euskalduna, con inicio previsto a las 20:30 horas.