La justicia ha impuesto una sanción económica a la editorial Elkar por la explotación no autorizada del catálogo musical de Hertzainak, uno de los grupos más influyentes de la historia del rock vasco. El fallo judicial reconoce que durante años se utilizaron sus canciones sin el consentimiento expreso de los integrantes del grupo, vulnerando sus derechos económicos y morales.
La resolución obliga a la editorial a indemnizar a los músicos con más de 21.000 euros, en concepto de daños patrimoniales y perjuicio moral, en una sentencia que supone un importante precedente para la defensa de los derechos de autor en el ámbito de la música vasca.
Un conflicto por los derechos digitales
El origen del conflicto se encuentra en la gestión y explotación digital del repertorio de Hertzainak durante décadas sin un contrato que lo respaldara de forma clara. Los miembros del grupo denunciaron que sus obras habían sido distribuidas en plataformas digitales sin autorización formal, lo que les privó tanto del control creativo como de la retribución correspondiente.
Tras un largo proceso judicial, el juzgado ha considerado probadas las irregularidades y ha fallado a favor de los músicos, reconociendo la existencia de un perjuicio económico directo y un daño moral derivado de la pérdida de control sobre su propia obra.
Hertzainak, una leyenda del rock vasco
Formados en Gasteiz a comienzos de los años 80, Hertzainak se convirtieron en una de las bandas fundamentales del movimiento conocido como rock radical vasco, mezclando punk, reggae, ska y compromiso social. Su música marcó a toda una generación y dejó himnos que aún hoy siguen muy presentes en la memoria colectiva.
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Canciones cargadas de mensaje, actitud y una identidad profundamente ligada al euskera y a la realidad social del momento hicieron de Hertzainak un referente cultural imprescindible, cuya influencia se mantiene intacta décadas después de su despedida de los escenarios.
Un fallo con valor simbólico para la música vasca
Más allá de la compensación económica, esta sentencia representa un paso importante en la protección de los derechos de los artistas, especialmente en un contexto donde la digitalización ha cambiado por completo las reglas del juego en la industria musical.
El caso de Hertzainak subraya la necesidad de garantizar contratos claros, transparencia y respeto hacia la autoría, especialmente cuando se trata de un legado musical tan valioso para la cultura vasca