La conmoción sigue muy presente en Uribarri mientras la Ertzaintza avanza en la investigación del homicidio ocurrido ayer viernes en una vivienda de la calle Maurice Ravel. El suceso, que acabó con la vida de un hombre de 67 años, ha dejado al barrio en estado de shock y ha activado un amplio despliegue policial para esclarecer qué ocurrió en el interior del domicilio.
La investigación se inició a primera hora de la mañana, cuando una de las hijas de la mujer alertó al 112 tras recibir una llamada de su madre en la que admitía el crimen. Al llegar al piso, los agentes localizaron el cuerpo del hombre con evidentes signos de muerte violenta, causadas por varias heridas de arma blanca. La presunta autora, de 55 años, se encontraba en la vivienda y fue detenida en el lugar.
Pareja conocida y sin antecedentes entre ellos
La pareja convivía desde hacía años en el inmueble. Él era un hostelero muy conocido en el barrio, propietario del bar Fernan, en la calle Trauko, donde continuaba trabajando a diario. Ella, de origen venezolano, trabajaba como cuidadora y colaboraba en el establecimiento. Vecinos y comerciantes describen una relación aparentemente tranquila, sin discusiones públicas ni conflictos visibles.
Discusión por celos
Según las primeras pesquisas, el crimen podría estar relacionado con una discusión de carácter sentimental, una hipótesis que deberá confirmarse con el avance de la investigación y el resultado de la autopsia, practicada en el Instituto de Medicina Legal de Bilbao.
No constaban denuncias previas por violencia de género entre la pareja, de acuerdo con fuentes policiales. El grupo de homicidios de la Ertzaintza continúa tomando declaración a vecinos y testigos mientras el barrio trata de asimilar un suceso que nadie esperaba.