Una trabajadora del Hospital de Cruces ha denunciado públicamente en el programa Vaya domingo los graves problemas de aparcamiento que afectan tanto al personal sanitario como a pacientes y familiares. Según ha explicado, los cambios aplicados en los últimos meses han empeorado una situación que ya resultaba complicada.
La trabajadora ha señalado que anteriormente la gestión del estacionamiento permitía más margen, pero ahora las tarifas han subido y las restricciones de tiempo dificultan cualquier estancia prolongada. “No vamos por gusto ni de fiesta, vamos a trabajar o por un tema de salud”, ha subrayado.
Multas inevitables y un parking “carísimo”
Según ha relatado, en la zona verde se permite estacionar hasta siete horas, pero solo si se encuentra plaza. El problema llega cuando no hay sitio y los conductores se ven obligados a aparcar en zona azul, donde el límite es de dos horas sin posibilidad de renovación. “Estamos trabajando y no podemos mover el coche. Nos multan sí o sí”, ha denunciado.
La situación también afecta a quienes alargan su jornada por cursos, urgencias o porque tienen a un familiar ingresado. En esos casos, el sistema no permite volver a pagar la OTA, lo que deja a los usuarios sin alternativas legales para estacionar.
La trabajadora ha criticado además el alto coste del parking subterráneo, que considera inasumible para muchas personas. “Ya me parecía un abuso antes, pero ahora es terrible”, ha afirmado, insistiendo en que se trata de un hospital y no de una zona de ocio.
El testimonio pone sobre la mesa un problema que, según denuncia, se repite a diario y afecta a quienes acuden al centro sanitario por motivos laborales o de salud, sin que exista una solución realista para estancias largas.