La ópera de los tres centavos, dirigida por Mario Vega y bajo la dirección musical de Miguel Malla, ocupará la cartelera del Teatro Arriaga desde el 12 de febrero hasta el 15 de febrero. Las funciones del jueves y el viernes serán a las 19:30, mientras que las del sábado y el domingo serán a las 19:00.
El espectáculo cuenta con una puesta en escena grotesca, personajes cínicos y una música que desarma el sentimentalismo. La versión de La ópera de los tres centavos, de Bertolt Brecht y Kurt Weill, sumerge al público en un mundo donde todos juegan sucio para ganar. El humor negro es la única arma contra la desesperanza. El director canario ha apostado por un montaje con mucho ritmo, repleto de humor, invitando al público a reflexionar sobre la ironía y la brutalidad del mundo que se representa.
La ópera de los tres centavos cuenta con catorce artistas sobre el escenario que ofrecen un gran espectáculo en directo. El septeto de actores y actrices está formado por Coque Malla, Omar Calicchio, Miquel Mars, Carmen Barrantes, Andrea Guasch, Cristina García y Paula Iwasaki. Todos ellos interpretan su papel en la obra, que se construye a través del texto hablado y de la voz cantada. En el apartado instrumental son siete los músicos que tocan la música, repleta de jazz, cabaret y melodías populares, que compuso Kurt Weill. Se encarga de la dirección musical Miguel Malla, y completan la orquesta Gabriel Marijuan, Daniel Rouleau, Evgeni Riechkalov, Roberto Bazán, Néstor Caballero y Pablo Novoa.
Crítica feroz
La ópera de los tres centavos es una obra teatral en un prólogo y tres actos, con música de Kurt Weill y libreto de Bertolt Brecht, realizado en colaboración con la escritora alemana Elisabeth Hauptmann. En esta obra se denuncian la prostitución, la miseria y el abuso de poder en plena crisis económica. Fue presentada en Berlín en 1928 y su éxito fue espectacular. El texto de Brecht es una crítica feroz contra el capitalismo. Para ello, el autor llevó a escena una revisión actualizada de la parodia musical La ópera de los mendigos, de John Gay, y mostró al mundo la versión más cruda de este sistema económico.
Sinopsis
En un Londres de entreguerras, donde la miseria y la corrupción conviven con el lujo y el vicio, Mackie Navaja, un despiadado y carismático proxeneta y delincuente, controla las calles con puño de hierro. Su imperio se mueve entre burdeles, sobornos y crímenes disfrazados de negocios. Mientras tanto, Jonathan Peachum, dueño de un matadero en decadencia, ha construido su fortuna explotando a los mendigos.
Cuando Polly, la hija de Peachum, se casa en secreto con Mackie, se desata una guerra de intereses. Peachum no puede permitir que su hija esté con un criminal que no controla, y Mackie no está dispuesto a ceder su poder. Mientras Peachum conspira con las autoridades corruptas para llevar a Mackie a la horca, Polly demuestra que es mucho más que una simple esposa: es una estratega capaz de jugar en el mismo tablero que los hombres que la rodean.
La ciudad es un matadero en sí misma, donde los hombres son carne de cañón y la supervivencia se basa en quién explota mejor a quién. Entre traiciones, canciones sarcásticas y un humor ferozmente crítico, Mackie es finalmente arrestado y condenado a muerte. Sin embargo, es indultado en el último momento por la Corona, recordándonos que, en un sistema corrupto, la justicia es solo un espectáculo.