Alquileres: 4 de cada 10 propietarios no quiere familias con niños y el 34% evita mascotas

Nuevos estudios revelan que la inseguridad jurídica y el temor a impagos están endureciendo la selección de inquilinos
Los propietarios evitan los alquileres con mascotas / Wikimedia Commons

El mercado del alquiler en España atraviesa una profunda tensión. La escalada de precios, la escasez de oferta y las continuas reformas normativas han empujado a muchos propietarios a endurecer las condiciones para alquilar sus viviendas, restringiendo el acceso a perfiles que consideran “de mayor riesgo”, como familias con niños o personas con mascotas.

Selección estricta para reducir riesgos

Un reciente estudio de Spotahome, la plataforma de alquiler digital, revela que el 38 % de los propietarios evita alquilar a familias con niños debido a la actual regulación y temores asociados a impagos, dificultades legales o problemas con la vivienda. Del mismo modo, el 34 % prefiere no alquilar a inquilinos con animales de compañía por el riesgo percibido de daños en la propiedad o conflictos posteriores al contrato.

Este fenómeno no es nuevo, sino parte de una tendencia más amplia. Según datos del portal inmobiliario Fotocasa y la Fundación Affinity, antes de la pandemia solo el 4 % de las viviendas en alquiler admitían mascotas de forma explícita, a pesar de que casi la mitad de los hogares españoles convive con animales domésticos.

La realidad cotidiana lo confirma: anuncios inmobiliarios con advertencias como “no se admiten niños ni mascotas” se han multiplicado en plataformas de alquiler, reflejando un mercado donde los propietarios, al sentirse poco protegidos, optan por vetar categorías enteras de posibles inquilinos.

Un mercado cada vez más competitivo y excluyente

La presión entre demanda y oferta también está dejando efectos colaterales importantes. En ciudades como Madrid o Barcelona, la competencia por cada vivienda ha aumentado de forma dramática en los últimos años, situándose en decenas de familias por cada anuncio disponible, lo que favorece que los propietarios seleccionen perfiles que interpretan como “más seguros” ante posibles problemas.

Este contexto plantea una serie de interrogantes que van más allá de las cifras: ¿se está produciendo una exclusión encubierta de familias y personas con mascotas en el mercado de alquiler? ¿Las políticas actuales, diseñadas para proteger a los inquilinos vulnerables, están teniendo el efecto contrario al reducir la oferta disponible? ¿Qué mecanismos podrían generar mayor confianza entre propietarios e inquilinos sin sacrificar derechos?

Cuestiones en debate político

El debate también ha llegado al ámbito legislativo. Algunas propuestas planteadas ante el Congreso buscan limitar la capacidad de los propietarios para vetar mascotas sin justificación objetiva, reconociendo que los animales son parte de la familia. Sin embargo, en la legislación vigente aún se mantiene la autonomía contractual que permite a los propietarios fijar estas condiciones, generando controversias y dificultades prácticas en la búsqueda de vivienda.

La situación del alquiler en España sigue siendo un tema complejo que combina miedo, competencia, regulación y necesidad social. Todavía queda por ver si las soluciones que se plantean pueden equilibrar intereses de inquilinos y propietarios, o si continuaremos viendo un mercado cada vez más excluyente.


Deja un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.


Cover Art
0:00 0:00