Han pasado dos días de la tragedia ocurrida en la pasarela de la playa el Bocal en Santander. Fernando Cabellos, un vecino de 73 años asegura que avisó al servicio de emergencias 112 de Cantabria el día anterior al accidente, tras detectar que la estructura era muy poco estable. Según ha explicado, suele pasear habitualmente por esa zona para caminar. En la mañana del lunes observó que la pasarela “se movía mucho” y que, si varias personas la cruzaban al mismo tiempo «se iba a hundir».
Al no llevar el teléfono encima en ese momento, volvió a su vivienda y realizó una llamada a emergencias alrededor de la una del mediodía para explicar su preocupación. Al día siguiente volvió a pasar por el mismo sitio y, según su testimonio, no vio ninguna señalización ni restricción de paso. Horas después, la pasarela terminó cediendo.
“No he dormido pensando que podía haber insistido”
Tras la tragedia, agentes de la Policía Nacional contactaron con él para confirmar su identidad y comprobar que la llamada había quedado registrada en el sistema de emergencias. El colapso de la estructura ha dejado cinco jóvenes fallecidos y una persona desaparecida, en un suceso que ha causado una fuerte conmoción a todos los vecinos. “No he dormido pensando que podía haber insistido”, ha declarado Fernando.
La pasarela formaba parte de la senda costera que une el Faro de Cabo Mayor con la Virgen del Mar, inaugurada en 2014 para facilitar el tránsito peatonal por el litoral. En los últimos años se habían señalado problemas de deterioro en algunos puntos del recorrido.