UGT-Euskadi ha celebrado con motivo del 8 de marzo, una concentración cuyo objetivo era la exigencia de una igualdad real y efectiva en dentro del ámbito laboral. La organización insiste en que aunque en los últimos años se han producido avances, como la reducción de la brecha salarial o el aumento de la presencia de mujeres en el mercado laboral, las desigualdades persisten. Aseguran que gran cantidad de mujeres continúan sufriendo altos niveles de precariedad, con contratos temporales y jornadas parciales, así como peores condiciones laborales en comparación con los hombres.
Situación laboral de las mujeres
Según los datos expuestos por Xuria Arza, secretaria de igualdad, políticas sociales y diversidad, las mujeres cobran de media alrededor de 5.000 euros menos al año que los hombres. Las diferencias también se reflejan en los complementos salariales, como los relacionados con la nocturnidad o la turnicidad, donde la brecha puede alcanzar casi el 50%. Afirma que estos complementos suelen estar asociados a sectores más masculinizados, como la industria, mientras que en ámbitos con mayor presencia femenina, como los servicios, el comercio o los trabajos vinculados al cuidado y la dependencia, apenas existen incentivos salariales que incrementen los ingresos.
La desigualdad también se observa en el pago de horas extraordinarias. En Euskadi, la diferencia entre hombres y mujeres alcanza el 78%. Desde UGT-Euskadi señalan que esta situación está relacionada con el reparto desigual de los cuidados en los hogares, que siguen recayendo mayoritariamente en las mujeres y limitan su disponibilidad para realizar horas extra. Ante esta situación, el sindicato considera fundamental reconocer y valorar el trabajo que desempeñan las mujeres. Asimismo, ha subrayado la importancia de avanzar en la corresponsabilidad en los cuidados y de reforzar los servicios públicos para que estas tareas no sigan recayendo principalmente en las mujeres.
UGT-Euskadi ha defendido también el papel de la negociación colectiva como herramienta para reducir las desigualdades, mediante la incorporación de cláusulas específicas en los convenios y la implantación de planes de igualdad en los centros de trabajo.
Por último, el sindicato advierte sobre la existencia de discursos antifeministas y antisindicales que cuestionan la necesidad de seguir reivindicando derechos. Por ello, animan a la ciudadanía a participar en las manifestaciones convocadas el 8 de marzo.