En Euskadi hay 104.280 personas o unidades convivenciales inscritas en Etxebide, el servicio vasco de vivienda, que buscan una casa donde vivir. De ellas, casi ocho de cada diez quieren acceder a un alquiler, una cifra que pone de manifiesto la creciente dificultad para encontrar vivienda asequible en la comunidad.
Los datos, correspondientes al 1 de enero de 2026 y difundidos por el Observatorio Vasco de la Vivienda, muestran que la demanda se concentra de forma muy marcada en las áreas urbanas y grandes municipios, donde la presión por hallar un alquiler razonable sigue aumentando.
Bizkaia lidera la demanda residencial
Por territorios, Bizkaia concentra más de la mitad de los demandantes de vivienda en Euskadi, con 56.713 inscripciones, de las cuales 44.035 son para alquiler y 12.678 para compra. Dentro de Bizkaia, la capital, Bilbao, reúne la mayor parte de esa necesidad con 31.331 demandantes, seguida de municipios como Barakaldo, Getxo, Basauri o Leioa.
El viceconsejero de Vivienda del Gobierno Vasco ha subrayado que este patrón refleja una realidad metropolitana en la que la vivienda en alquiler asequible es una prioridad estratégica urgente.
Perfil de los demandantes: jóvenes, solos y con bajos ingresos
Los datos también revelan un perfil claro de quienes buscan vivienda en Euskadi: predominan los hogares unipersonales, con 64.783 inscripciones, muy por encima de convivencias de dos o más personas. Además, hay un fuerte peso de jóvenes menores de 36 años, con más de 24.000 registros, y una presencia significativa de colectivos en situación de vulnerabilidad, como personas mayores, familias monoparentales o quienes atraviesan una separación o divorcio.
La renta media ponderada de los demandantes es de 16.618 euros, un nivel que evidencia las barreras económicas que muchas familias y personas enfrentan para acceder al mercado de la vivienda, especialmente al alquiler.
La compra, un objetivo lejano frente al alquiler
Aunque casi 22.345 personas inscribieron su búsqueda en el régimen de compra, la prioridad mayoritaria sigue siendo el alquiler. Vitoria-Gasteiz y Donostia/San Sebastián, junto con Bilbao, concentran la mayor parte de esta demanda en cada territorio, con perfiles especialmente intensivos en alquiler en la capital alavesa.
En Gipuzkoa, además de Donostia, municipios como Irun, Errenteria o Zarautz muestran una demanda muy significativa, lo que indica que la necesidad de vivienda adecuada no se limita solo a las capitales sino que se extiende a otras localidades con presión residencial.
Un desafío para las políticas públicas
La estadística, según los responsables del Gobierno Vasco, no solo refleja cifras sino que “permite anticipar dónde hace falta más parque público, más movilización de vivienda vacía y más colaboración entre instituciones”.
El mensaje clave es que la vivienda asequible —especialmente en alquiler— sigue siendo el gran desafío en Euskadi, con una realidad que exige respuestas adaptadas a las necesidades de jóvenes, hogares pequeños y colectivos vulnerables, y una política pública centrada en ampliar la oferta y proteger a quienes más lo necesitan.