Noelia fundó El sueño de Lola hace casi siete años, un proyecto que combina su pasión por la moda con sus emociones más profundas. “Fue una manera de trabajar, cuidar de mis hijos y, sobre todo, expresar mis sentimientos. En vez de ir al psicólogo, yo hago una prenda expresando mis emociones”, explica. El nombre de la marca y su logotipo tienen un origen muy especial: Lola, su bulldog francés durante 12 años, que inspiró muchas de sus primeras prendas. Cada diseño lleva un corazón y la esencia de su historia personal: amor, resiliencia y creatividad.
De la venta online a la tienda física
El proyecto empezó vendiendo ropa online y a través de puntos multimarca, y hoy cuenta con más de 80 puntos de venta en España. Hace tres años, Noelia abrió su tienda física en Castro Urdiales, su pueblo natal, donde la inspiración del olor a salitre y el apoyo de la familia se reflejan en cada rincón. “Todo tiene un sentido y un porqué. Quiero que mi marca siga manteniendo esa esencia”, comenta Noelia.
La marca se dirige principalmente a mujeres que buscan prendas únicas, de calidad y con un mensaje propio. “Les gusta sentirse identificadas con las frases que pongo en las prendas, y que todo tenga un sentido. Ese detalle marca la diferencia”, afirma.
Redes sociales y comunidad: un vínculo emocional
Noelia reconoce que las redes sociales han sido clave para crear una comunidad de soñadoras. “Que alguien se vista con mi ropa y me siga es emocionante. Inspira y motiva. Siempre digo que es un mundo lleno de soñadoras, porque los sueños son importantes y hay que perseguirlos”, señala.
Con siete años de recorrido, Noelia sabe que el camino no siempre es fácil. Ha superado cambios de trabajo, la pandemia y momentos difíciles de la vida personal, y su mensaje para quienes quieran emprender es claro: “El ‘no’ ya lo tenemos. Hay que intentarlo, mentalizarse y trabajar duro. No siempre salen las cosas como esperamos, pero de todo se aprende”.
La esencia de El sueño de Lola
Cada prenda de la marca no es solo ropa, sino un acto de expresión y creatividad, que refleja la historia de Noelia y su familia. El amor por Lola, su inspiración inicial, y la influencia de su padre, otra fuente de motivación, se combinan para dar vida a una marca que busca conectar con personas que sueñan, crean y sienten la moda de manera diferente.