La Guardia Civil ha detenido a once personas en Castro Urdiales en el marco de la segunda fase de la operación “Leviatán”, centrada en el blanqueo de capitales procedente del tráfico de drogas. La investigación ha permitido desarticular una presunta organización que operaba mediante una red de testaferros y empresas pantalla.
Entre los arrestados, tres ya habían sido detenidos en una primera fase por delitos relacionados con el narcotráfico, mientras que otros seis actuaban como testaferros para ocultar el origen del dinero, y dos más estarían vinculados a una empresa de la localidad.
Drogas, armas y dinero intervenidos
Durante el operativo, los agentes incautaron más de 3 kilos de cocaína, además de siete armas cortas, cuatro armas largas, munición y dinero en efectivo, lo que evidencia la dimensión de la organización. La investigación también ha destapado posibles delitos de alzamiento de bienes, falsedad documental y estafa a la Seguridad Social, ampliando el alcance del caso más allá del tráfico de drogas.
Movimientos de dinero y fraude laboral
Los agentes han detectado indicios de blanqueo de capitales a través de propiedades situadas tanto en Cantabria como en Paraguay. Además, uno de los detenidos habría cobrado durante casi un año una nómina de 1.800 euros mensuales sin desempeñar actividad laboral alguna, en un posible caso de fraude.
La operación sigue abierta y no se descartan nuevas actuaciones.