Además de para anunciar la nueva fecha de las elecciones y de ‘recalcular’ la ruta del primer equipo masculino, Jon Uriarte ha tenido tiempo para abordar también las amenazas que el Athletic denunció el pasado viernes.
«Quiero lanzar varios mensajes. Lo primero, respecto a las amenazas que no son plato de buen gusto, han supuesto que un grupo de personas medio encapuchadas hayan venido a casa para dejar pegatinas con amenazas e insultos y cartas amenazantes. Y por la calle en Bilbao se me ha acercado gente por detrás para recordarme esas visitas y para decirme que saben por dónde vivo y dónde me muevo. Me lleva a épocas bastante duras que hemos vivido en Euskadi hace años. Vivir algo así no es que sea un drama, tampoco me voy a echar a llorar, no he cambiado mis hábitos personales, pero no es plato de buen gusto», aseguró.
El presidente acepta la crítica, pero no los delitos que, según él, han cometido a estas personas. «Vienes a este club para darlo todo por algo que amas como es el Athletic, con unos sacrificios brutales en cuanto a tiempo, y algo así no es de recibo. Acepto la crítica, pero esta tiene que ir por unos cauces que no han seguido estas personas, que han cometido hechos delictivos. Es algo por lo que hay que pelear y voy a seguir peleando», asevera.
Las amenazas han reforzado a Jon Uriarte
En cierto modo, incluso ha llegado a bromear sobre la situación que le ha tocado atravesar. «No soy Robocop, Mazinger Z o algún superhéroe, pero no ha tenido influencia en cuanto a mi día a día. Vengo a San Mamés andando, voy a la oficina andando a trabajar y hago cosas con mi familia», zanjó.
Y concluye: «Tampoco ha tenido influencia negativa respecto a la decisión que comuniqué a principio de temporada. En ningún momento he dudado si seguir o no. Incluso estas cosas te dan fuerza para seguir adelante, trabajando por lo que es justo«.
