El municipio de Espinosa de los Monteros ha puesto en marcha una acción educativa y ambiental vinculada a la carrera de montaña Picón Castro, que este año celebra su duodécima edición. La iniciativa busca compensar la huella de carbono generada por el evento, que reúne cada año a cerca de mil corredores de distintos puntos de España y del extranjero.
Un bosque para reducir el impacto ambiental
Bajo el nombre de “Bosque Picón Castro”, la actividad ha consistido en la plantación de diferentes especies de árboles con el objetivo de absorber CO₂ a medio y largo plazo. La acción ha coincidido con la celebración del Día del Árbol y ha permitido la plantación de nogales, avellanos y otras especies forestales como fresnos, arces, cerezos, acebos y tilos, contribuyendo además a mejorar el entorno natural de la Senda del Lobo Bobo.
Educación ambiental desde edades tempranas
Uno de los aspectos más destacados de la iniciativa ha sido la participación activa del alumnado de 3º de Primaria del Colegio Público Santa Cecilia, implicando a los más jóvenes en la importancia de cuidar el medio ambiente. La actividad ha contado también con la colaboración de entidades como la Casa del Parque del Monumento Natural de Ojo Guareña, Ráspano Ecoturismo y la Fundación Oxígeno, que han aportado recursos y personal especializado.
Deporte, sostenibilidad y compromiso social
Desde el Ayuntamiento y la organización de la carrera destacan el valor de este tipo de acciones, que combinan deporte, educación y conservación del entorno. La Picón Castro, con modalidades Trail, Ultra y Sky, refuerza así su apuesta por un modelo de evento responsable y sostenible.
Con iniciativas como el Bosque Picón Castro, Espinosa de los Monteros consolida su compromiso con el medio ambiente y demuestra que la implicación colectiva es clave para reducir el impacto ecológico y avanzar hacia un futuro más sostenible.