Más de medio centenar de alumnos del Colegio Vizcaya han resultado intoxicados este jueves tras consumir bonito en mal estado durante el servicio de comedor. Aunque inicialmente se habló de una indisposición alimentaria, OSakidetza ha trasladado ya un diagnóstico presuntivo de escombroidosis, una intoxicación por histamina asociada al consumo de pescado mal conservado.
Un total de 55 estudiantes, de 5º de Primaria y 3º de ESO, se vieron afectados tras la comida. Diez de ellos fueron atendidos por profesionales de Osakidetza y, según las últimas informaciones, todos han sido dados de alta sin complicaciones.
Investigación en marcha y control sanitario
El caso está ahora en manos de técnicos de Salud Pública del Gobierno vasco, que han iniciado la investigación para esclarecer el origen exacto de la intoxicación. Las labores se centran en el análisis de muestras y en la trazabilidad del atún servido, con el objetivo de determinar en qué punto se pudo producir una posible rotura de la cadena de frío.
Desde el propio centro educativo se ha informado a las familias tanto de los alumnos afectados como del resto de la comunidad escolar. Además, se ha pedido a los padres que vigilen posibles síntomas en casa como mareos, vómitos o dificultades respiratorias y que, en caso de aparecer, acudan a su centro de salud.
Qué es la escombroidosis
La escombroidosis es una intoxicación alimentaria que se produce por el consumo de pescados como el atún, el bonito o la caballa que no han sido correctamente refrigerados. La proliferación bacteriana genera altas concentraciones de histamina, provocando una reacción que puede confundirse con una alergia.
Entre los síntomas más habituales se encuentran el enrojecimiento facial, picor, dolor de cabeza, náuseas o problemas gastrointestinales, que suelen aparecer pocos minutos después de la ingesta y remiten en pocas horas. En la mayoría de los casos, el cuadro es leve y autolimitado, aunque puede requerir tratamiento con antihistamínicos.
Las autoridades sanitarias recuerdan que la correcta conservación del pescado es clave para evitar este tipo de episodios, ya que la histamina no se elimina con la cocción.
La situación, según las fuentes consultadas, se encuentra bajo control mientras avanza la investigación.