El alumnado de once centros escolares de Getxo ha construido este martes una charca para anfibios en el Aula Medioambiental de Larrañazubi. La actividad se ha desarrollado dentro del programa Agenda 2030 Escolar, una iniciativa que impulsa la sostenibilidad, la participación de los estudiantes y el compromiso con el entorno.
La jornada ha permitido a los escolares implicarse de forma directa en una actuación de mejora ambiental en su propio municipio. La actividad ha reunido a cerca de 70 alumnos junto a sus profesores.
El concejal de Medio Ambiente, Carlos Sergio, ha explicado que el objetivo de esta propuesta es “fomentar el aprendizaje práctico, la conservación de la biodiversidad local y la implicación del alumnado en proyectos reales de mejora ambiental”.
Aprender y actuar sobre el terreno
Durante la mañana, los estudiantes han aplicado los conocimientos técnicos básicos adquiridos previamente en una charla formativa celebrada a finales de marzo. Aquella sesión fue impartida por un especialista en la construcción de charcas para anfibios y en proyectos de restauración de hábitats.
En ese encuentro se abordaron cuestiones como la elección del lugar adecuado, la profundidad y la forma de la charca, los materiales necesarios, la importancia de las plantas acuáticas y el valor de estos espacios como refugio para anfibios y otros pequeños animales.
Indicadores de la salud de los ecosistemas
La actividad también ha servido para poner el foco en el papel que desempeñan los anfibios como indicadores de la salud de los ecosistemas. Los responsables de la iniciativa subrayaron la necesidad de proteger sus hábitats y de generar espacios que favorezcan la biodiversidad local.
Con esta actuación, Larrañazubi suma un nuevo recurso ambiental y el alumnado de Getxo convierte el aprendizaje en una intervención real sobre el territorio.