La situación para los trabajadores de Tubos Reunidos sigue siendo insostenible. La dirección de la empresa de Tubos Reunidos se ha reunido con los comités de Amurrio, Trapaga y Nanclares. Una vez más, ha carecido de contenido relevante y sin voluntad para brindar una buena solución para los trabajadores.
Los trabajadores pagan el precio
Indican que el objetivo de la empresa es la reestructuración de la deuda a costa del empleo y del dinero público. Así pues, ante esta situación, la CNT exige protección del empleo, responsabilidad pública, depuración de responsabilidades y transparencia. De la misma manera, CNT recuerda que durante el ERE se documentaron graves irregularidades como contabilidad manipulada, datos sin auditar, un informe técnico de Deloitte fechado antes del inicio formal de las consultas, y la entrega de indemnizaciones condicionada a la renuncia al derecho de tutela judicial. Cabe recordar que la empresa cerró 2025 con unas pérdidas declaradas de 118 millones de euros y una deuda acumulada de 263 millones.
Fases del concurso
El proceso concursal se estructura en varias fases. En primer lugar, el juez debe aprobar la solicitud del concurso voluntario. A continuación, en la fase común, se nombrará un administrador concursal que, en teoría, auditará a fondo la empresa: cuánto debe, a quién, qué activos tiene y por qué ha llegado a esta situación. En caso de llegar a un acuerdo entre acreedores, la empresa se reorganiza y los contratos de trabajo continúan. Aquí es donde encaja el ERE: el convenio puede incluir medidas de reestructuración que afecten al empleo. En ese sentido, la empresa ha advertido que sin inversor, el concurso podría conducir al cese de toda la actividad y la extinción de todos los contratos.