El funicular de Larreineta tendrá su propio sello de Correos para reconocer sus cien años como motor de la transformación económica y social de Trapagaran y La Arboleda. Gobierno Vasco y Correos han presentado el nuevo sello, de curso legal, que emite en el marco de los actos conmemorativos del Centenario, medio de transporte, único en Europa por su plataforma horizontal. Declarado Bien de Interés Cultural en 2014, sus específicas características constructivas vinieron a transformar la vida minera y social de La Arboleda y Trapagaran desde su inauguración, el 24 de septiembre de 1926.
En sus cien años de vida, el uso del funicular ha ido evolucionando, pero el paso del tiempo no ha impedido que siga prestando servicio público a la ciudadanía; antiguamente como medio para subir a los mineros y transportar el mineral de hierro desde la explotación de La Arboleda a las fábricas y, hoy por hoy, una vez descarbonizada la zona, como medio de transporte público sostenible, gestionado por Euskotren, para facilitar los desplazamientos a las personas residentes y para dar acceso turístico a una zona verde con grandes espacios de ocio y esparcimiento.
Características del sello
El sello de Correos reproduce una de las imágenes antiguas del funicular. En la fotografía, en blanco y negro, se contempla el traslado de un autobús con algunos viajeros en su interior. Una persona viaja tranquilamente apostada sobre el techo vehículo, en una disposición que debía de ser habitual, mientras otros permanecen de pie sobre la plataforma. Todos observan a la cámara que los inmortaliza.
Pero este sello es sólo una pequeña parte de los actos que se van a celebrar por estos 100 años. Habrá fiesta, libro ilustrado, charlas, un comic para los más peques y visitas guiadas.
Cabinas renovadas
En el año de su centenario, el funicular de Larreineta estrena también cabinas totalmente renovadas. La reforma de las mismas, que entra ya en su recta final, tiene por objetivo dotar de un mayor confort y comodidad en el viaje, tanto para personas viajeras como para el personal de Euskotren, de manera que se pueda seguir ofreciendo un transporte público de calidad para residentes en Larreineta y La Arboleda y para visitantes, como se viene haciendo ininterrumpidamente desde hace cien años.