El impago medio en los alquileres conflictivos en País Vasco alcanza los 3.500 euros, según los datos registrados durante el primer cuatrimestre del año por Sociedad Española de Alquiler Garantizado (SEAG). A ello se suma un plazo medio de 7,6 meses para recuperar una vivienda en caso de incidencia, un escenario que sigue alimentando la preocupación de muchos propietarios en un mercado marcado por la escasez de oferta y las dificultades de acceso a la vivienda.
Comparación con el año anterior
En este contexto, SEAG cerró el primer cuatrimestre con 2.840 contratos garantizados en el País Vasco, un 110,8% más que en el mismo periodo de 2025, cuando la compañía gestionaba 1.347 contratos. El incremento refleja la creciente demanda de mecanismos de protección frente a situaciones de impago y otros conflictos asociados al arrendamiento.
La actividad de prevención también mantiene una tendencia al alza. Entre enero y abril, la compañía realizó 1.061 estudios de solvencia en la comunidad, una herramienta cada vez más utilizada por propietarios y profesionales inmobiliarios para evaluar la capacidad de pago de los futuros inquilinos antes de formalizar un contrato.
Principales causas de conflicto
Según SEAG, las principales causas de conflicto continúan siendo los impagos de renta, los daños en la vivienda, los retrasos en la devolución del inmueble y las discrepancias entre arrendador e inquilino sobre el estado de conservación de la propiedad. Estas incidencias generan costes económicos y retrasos que condicionan la confianza de muchos propietarios.
Desde la compañía destacan que el impago sigue siendo la principal problemática del alquiler en el País Vasco. La comunidad registra uno de los impactos económicos más elevados derivados de la morosidad, con importes medios significativamente superiores a la media de gran parte del norte de España.