La noticia despeja una de las principales incógnitas que mantenían las familias desde hace meses, aunque no precisamente en el sentido que esperaban. Tras un año fuera de su centro por motivos de seguridad, los cerca de 400 niños y niñas de la escuela no podrán regresar a las aulas de Atxuri el próximo septiembre. El edificio tuvo que ser desalojado en junio de 2025 tras detectarse problemas en la fachada y la caída de cascotes. Entonces, la comunidad educativa asumió el traslado como una medida temporal y confiaba en poder volver para el curso 2026-2027. Sin embargo, la complejidad administrativa y técnica de la rehabilitación ha obligado a prolongar la reubicación.
Educación insiste en que los trámites avanzan
Fuentes del Departamento de Educación explican que las tres instituciones implicadas ,Gobierno Vasco, Ayuntamiento de Bilbao y Diputación Foral de Bizkaia, mantienen una coordinación permanente para acelerar la tramitación necesaria antes del inicio de las obras. Según trasladan a Radio Nervión, recientemente se ha celebrado una reunión de trabajo entre todas las partes para agilizar licencias y procedimientos. La intervención afecta a un edificio protegido, lo que obliga a recabar autorizaciones de distintos organismos públicos. El estudio de arquitectura encargado del proyecto prevé entregar la documentación este mismo mes. Una vez completado ese trámite y obtenidos los permisos correspondientes, podrán iniciarse los procedimientos de contratación previos al comienzo de las obras.
La actuación contempla la rehabilitación integral de la fachada y la sustitución de las ventanas. Precisamente, para intentar ganar tiempo, el Departamento de Educación ha asumido directamente la renovación de las carpinterías exteriores mientras continúa desarrollándose el proyecto global.
Crece la inquietud entre las familias
La confirmación de que el alumnado seguirá en Txurdinaga durante otro curso aumenta la preocupación de muchas familias, que ven cómo se alarga una situación que inicialmente se presentó como provisional. Desde el AMPA recuerdan que llevan más de cinco años denunciando problemas estructurales en el edificio y reclamando actuaciones urgentes en fachada, ventanas y cubierta. Aunque las obras del alero y del lucernario finalizaron a finales de 2025, las intervenciones principales siguen pendientes de ejecución.
Las familias lamentan especialmente la ausencia de fechas concretas para el inicio y la finalización de las obras. También denuncian el desgaste que supone mantener durante tanto tiempo una organización escolar condicionada por el traslado diario en autobús entre Atxuri y Txurdinaga. La situación afecta además a la conciliación familiar y a servicios complementarios como las actividades extraescolares o el aula madrugadora.
Sin fecha para la vuelta a Atxuri
El Gobierno Vasco evita fijar plazos sobre la finalización de la rehabilitación. En su respuesta a Radio Nervión señala que el calendario dependerá de la culminación de las distintas fases técnicas y administrativas todavía pendientes. No obstante, asegura que todas las instituciones implicadas comparten el objetivo de desarrollar la actuación «en el menor plazo posible y con todas las garantías». Mientras tanto, la comunidad educativa seguirá instalada en Pío Baroja al menos durante un curso más. Y la gran incógnita que ahora se abre paso entre las familias ya no es si volverán en 2026, sino si podrán hacerlo finalmente en septiembre de 2027.