Con la llegada de nuevas olas de calor y el aumento progresivo de las temperaturas extremas en verano, Cruz Roja ha lanzado un mensaje de prevención y autoprotección dirigido a toda la población, con especial atención a los colectivos más vulnerables y a quienes trabajan expuestos al sol durante largas jornadas.
La organización recuerda que el calor extremo no afecta a todos por igual. Personas mayores, menores, embarazadas y pacientes con enfermedades crónicas son especialmente sensibles, pero también lo son quienes realizan actividad física en exteriores, personas sin hogar y trabajadores expuestos al sol de forma continuada, un grupo que cobra especial relevancia en el contexto actual de cambio climático.
Una campaña para aprender a protegerse del calor extremo
Bajo el lema “Caliente, caliente… frío, frío”, Cruz Roja ha puesto en marcha una campaña de sensibilización que busca concienciar sobre la importancia de adoptar hábitos sencillos pero efectivos para evitar golpes de calor y otros problemas de salud relacionados con las altas temperaturas.
La iniciativa insiste en que pequeñas acciones cotidianas, como beber agua de forma regular, buscar la sombra o evitar la exposición en las horas centrales del día, pueden marcar la diferencia en la prevención de riesgos.
Hidratación, descanso y protección: claves básicas frente al calor
Entre las principales recomendaciones destacan la hidratación constante, incluso sin sensación de sed, y la evitación de bebidas alcohólicas, con cafeína o muy azucaradas, que pueden favorecer la deshidratación.
También se insiste en la importancia de permanecer en espacios frescos o climatizados siempre que sea posible, reducir la actividad física durante las horas de mayor calor y optar por ropa ligera, transpirable y de colores claros.
En caso de síntomas relacionados con el calor que se prolonguen, se recomienda consultar con un profesional sanitario para evitar complicaciones.
Especial atención a los trabajadores al aire libre en Bizkaia
Uno de los puntos clave de la campaña se centra en las personas que trabajan en exteriores, especialmente expuestas durante episodios de calor intenso cada vez más frecuentes.
Cruz Roja aconseja el uso de protección solar de alto factor, ropa adecuada que cubra la piel sin generar exceso de calor, gafas de sol y sombreros de ala ancha. Además, recomienda organizar el trabajo evitando las horas centrales del día, realizar descansos frecuentes en zonas de sombra y mantener una hidratación continua.
También se subraya la importancia de la vigilancia entre compañeros para detectar síntomas tempranos de agotamiento o golpe de calor.
Un fenómeno cada vez más habitual en verano
La organización advierte de que las olas de calor son cada vez más frecuentes e intensas, en un contexto marcado por el cambio climático, lo que obliga a reforzar la prevención y la educación sanitaria.
En este sentido, Cruz Roja recuerda que la preparación individual y colectiva es fundamental para reducir el impacto del calor en la salud, especialmente en territorios como Bizkaia, donde los episodios de altas temperaturas se repiten con mayor frecuencia cada verano.