La incertidumbre continúa marcando el día a día de decenas de familias de Argoños afectadas por la Plan de Ordenación de los Recursos Naturales (PORN). Más de un año después de que la Justicia dejara sin efecto el planeamiento que afectaba a 120 viviendas del municipio, muchos propietarios siguen sin conocer cuál será el futuro de sus casas.
Es el caso de Ciriaco, propietario de una vivienda en la urbanización La Llana I, donde se concentran 91 de los inmuebles pendientes de una solución definitiva. Mientras algunas familias ya han comenzado a avanzar en el proceso de reubicación, él asegura que la situación permanece completamente bloqueada. «No aceptamos que nos den menos terreno del que tenemos actualmente. Las viviendas habrá que derribarlas, pero las parcelas son nuestras y nadie nos puede quitar un metro cuadrado», afirma.
La problemática se remonta a la anulación judicial del planeamiento urbanístico que afectó a distintas promociones construidas en Argoños. El Gobierno de Cantabria firmó un convenio con los propietarios para ofrecer dos alternativas: una vivienda de sustitución o una indemnización económica. Sin embargo, la ejecución del acuerdo avanza a ritmos muy diferentes según cada zona.
Soluciones para unos, incertidumbre para otros
De las 120 viviendas afectadas, seis pertenecientes a La Llana II ya han optado por una vivienda de sustitución y otras dos han elegido recibir una indemnización. Para ellas, el Ejecutivo autonómico ya ha localizado una parcela donde levantar las nuevas viviendas.
En cambio, las 21 viviendas afectadas de la urbanización Pueblo del Mar permanecen a la espera de la aprobación del nuevo Plan General de Ordenación Urbana.
La situación más compleja corresponde a La Llana I. Allí viven los propietarios que todavía esperan las tasaciones de sus viviendas y una propuesta concreta sobre dónde y cómo serían las futuras casas.
Según explica Ciriaco, el Gobierno les ha trasladado la posibilidad de construir 18 viviendas en una parcela de unos 3.680 metros cuadrados. «Pretenden hacer parcelas de unos 205 metros cuadrados contando incluso los viales. Nosotros tenemos alrededor de 400 metros cuadrados y no vamos a aceptar perder la mitad del terreno», sostiene.
«Primero queremos saber qué nos ofrecen»
Los vecinos insisten en que no tomarán ninguna decisión hasta disponer de toda la información.
Reclaman que primero se realicen las tasaciones, después se concrete el emplazamiento de las futuras viviendas y, finalmente, se presente un proyecto detallado que permita conocer sus características. «No podemos decidir si queremos una vivienda o una indemnización si antes no sabemos cuánto vale nuestra casa ni dónde nos van a construir la nueva», explica.
Además, muestran su preocupación porque el Gobierno aún no ha adquirido los terrenos necesarios y porque el precio del suelo en Argoños se ha disparado en los últimos meses, dificultando la búsqueda de parcelas suficientes para realojar a todas las familias.
Mientras tanto, las tasaciones siguen pendientes. Aunque el Ejecutivo ha comunicado que varias empresas se encargarán de realizarlas durante los primeros días de julio, los propietarios temen que el periodo vacacional retrase aún más un proceso que consideran demasiado lento.
Para Ciriaco, la postura de los afectados sigue siendo la misma: no aceptarán ninguna propuesta que incumpla las condiciones recogidas en el convenio firmado con el Gobierno de Cantabria. «Hasta que no existan los terrenos, las tasaciones y un proyecto claro de las viviendas, no vamos a aceptar absolutamente nada», concluye.