La fotógrafa y creadora bilbaína Bego Elexpe vuelve a convertir la fotografía en una herramienta para reflexionar sobre la ciudad y sus vecinos. Su nueva exposición, Bilbi Dendari 2060, invita al visitante a viajar 35 años hacia el futuro para descubrir cómo podrían evolucionar los comercios de Bilbao La Vieja, San Francisco y Zabala sin perder aquello que los hace únicos: las personas.
Charlamos con Bego en entrevista en Telebilbao sobre la muestra, instalada en BBK Kuna. Reúne alrededor de una treintena de fotografías protagonizadas por comercios, talleres, restaurantes, librerías y negocios históricos de estos barrios bilbaínos. A través de la inteligencia artificial y de una cuidada intervención artística, la autora plantea una pregunta que cada vez está más presente en la sociedad: ¿cómo será el comercio del futuro?
Pero su respuesta se aleja de los escenarios apocalípticos. «No es una predicción de nada. Son imaginaciones mías y de cada comerciante sobre cómo creen que será su negocio en 2060.»
Un futuro donde la tecnología ayuda, pero no sustituye
Lejos de presentar un comercio completamente automatizado, la exposición apuesta por una visión optimista.
Según explica Bego Elexpe, todos los comerciantes participantes comparten una idea: la tecnología puede facilitar el trabajo diario, pero nunca reemplazar el trato humano ni el conocimiento artesanal. «Todos se ven en el futuro siendo ellos mismos, o las próximas generaciones, los artesanos de sus propios trabajos, pero con ayuda de las nuevas tecnologías.»
Cada una de las imágenes nace de una conversación previa con los propios comerciantes. La artista les preguntó cómo imaginaban su negocio dentro de 35 años y, a partir de esas respuestas, creó una versión futurista de cada establecimiento.
Una exposición interactiva que sorprende al visitante
Uno de los grandes atractivos de Bilbi Dendari 2060 es su formato. No se trata de una exposición fotográfica convencional. Cada comercio aparece primero tal y como existe hoy. Después, el visitante levanta una solapa y descubre la reinterpretación futurista creada por la artista. Ese juego convierte la visita en una experiencia mucho más participativa y permite comparar presente y futuro en apenas unos segundos.
Además, varios comerciantes participan mediante pequeños vídeos en los que explican cómo imaginan la evolución de sus negocios.
Historias reales detrás de cada fotografía
La exposición recoge ejemplos tan diversos como una residencia, una carnicería, un luthier, talleres artesanos, restaurantes, una librería o creadores de velas. Precisamente algunas de esas conversaciones fueron las que más sorprendieron a la fotógrafa.
En la librería La Ilusa, por ejemplo, defendían que el papel seguirá teniendo futuro. «No queremos libros electrónicos. Queremos que siga siendo papel. Eso sí, un dron que nos limpie las estanterías sería perfecto.»
Otra de las propuestas más originales llegó desde las creadoras de velas de Alta Flama, que imaginaron un sistema capaz de detectar el estado emocional del cliente para recomendar automáticamente el aroma que mejor pudiera ayudarle. Mientras tanto, desde el histórico ultramarinos Romagna, considerado por su propietario casi como un museo, soñaban con una tecnología capaz de permitir visitar la tienda desde cualquier parte del mundo e incluso experimentar sus aromas.
Bilbao La Vieja, San Francisco y Zabala, protagonistas del proyecto
La elección del escenario no es casual. Bego Elexpe conoce bien estos barrios y considera que representan como pocos la mezcla entre historia, transformación y comercio de proximidad.»Son barrios muy especiales, con un carácter propio que crean precisamente sus comerciantes.» El proyecto ha sido impulsado junto a la Asociación de Comerciantes de Bilbao La Vieja, San Francisco y Zabala y Bilbao Histórico, tras varios meses de trabajo conjunto para seleccionar los establecimientos participantes y desarrollar cada propuesta creativa.
Un mensaje para defender el comercio de cercanía
Más allá del componente artístico, la exposición lanza también una llamada de atención sobre el momento que vive el pequeño comercio.
Para la fotógrafa, el verdadero reto no está únicamente en que los comerciantes resistan, sino en los hábitos de consumo de la ciudadanía. «Más que animar al comerciante, animo a todos nosotros a consumir en el comercio de casa. Cuando compramos en grandes plataformas es cuando hundimos nuestros talleres y nuestros pequeños negocios.»
Ese es, precisamente, el mensaje que sobrevuela toda la exposición: la innovación puede llegar, la inteligencia artificial seguirá avanzando y la tecnología cambiará muchas cosas, pero el futuro solo tendrá sentido si conserva el valor de quienes siguen atendiendo detrás de un mostrador.
Una mirada optimista hacia 2060
Preguntada por qué le gustaría comprobar dentro de 35 años, Bego Elexpe lo tiene claro.Confía en que la artesanía sea todavía más apreciada que en la actualidad y espera que nadie abandone sus proyectos por miedo a los cambios tecnológicos. «Creo que en el futuro todavía se valorará más lo artesano que ahora. Espero que nadie se eche para atrás por miedo.»
Bilbi Dendari 2060 puede visitarse en BBK Kuna durante el mes de julio, hará un paréntesis en agosto y volverá a abrir sus puertas hasta el 24 de octubre, ofreciendo una oportunidad para descubrir cómo la creatividad, la fotografía y la inteligencia artificial pueden convertirse en aliadas para reivindicar la identidad de los barrios y el futuro del comercio local.