La Diputación Foral de Bizkaia y el Ayuntamiento de Gamiz-Fika pondrán en marcha un plan para investigar, proteger y dar a conocer la ermita de San Pedro de Atxispe y su entorno, un enclave de gran valor histórico y natural.
El programa comenzará este verano y se prolongará hasta 2027. Incluirá trabajos arqueológicos, estudios ambientales y paisajísticos, además de un proceso de participación ciudadana para profundizar en el conocimiento y la conservación del lugar.
La ermita de San Pedro de Atxispe constituye el único ejemplo conservado en Bizkaia de arquitectura religiosa altomedieval con elementos rupestres asociados.
Nuevas investigaciones y conservación
El plan permitirá completar las investigaciones arqueológicas iniciadas en años anteriores, estudiar el interior del templo e inventariar nuevos restos localizados en el entorno, entre ellos una estructura tumular.
También se elaborará un diagnóstico ambiental para identificar los valores naturales del enclave y proponer actuaciones que favorezcan su conservación y la recuperación del paisaje. Además, las instituciones impulsarán acciones divulgativas para acercar este patrimonio a la ciudadanía y mejorar su interpretación.
Un patrimonio excepcional
Atxispe reúne algunos de los vestigios más destacados del patrimonio vizcaíno. En la cueva artificial de Erlapiku se conservan las primeras pinturas antropomorfas esquemáticas descubiertas en Euskadi, con unos 5.000 años de antigüedad.
Junto a ellas se encuentran las ruinas de la ermita de San Pedro, un templo construido sobre la roca que conserva elementos prerrománicos y góticos. El edificio quedó destruido durante los bombardeos de junio de 1937 y nunca fue reconstruido.
El enclave alberga además dos tumbas rupestres excavadas en la roca hace más de mil años, únicas en Bizkaia. Con este proyecto, las instituciones buscan garantizar su conservación y dar a conocer uno de los espacios patrimoniales más singulares del territorio.