La intensa ola de calor que afecta estos días a la cornisa cantábrica está provocando un aumento preocupante de los niveles de ozono troposférico, un contaminante que hasta ahora no era habitual en esta zona del norte peninsular.
Las altas temperaturas, la fuerte radiación solar, el tráfico y la actividad industrial han favorecido la acumulación de este contaminante en distintos puntos de Galicia, Asturias, Cantabria y Euskadi, especialmente en zonas próximas a grandes áreas urbanas e industriales.
El ozono supera los niveles recomendados en varios puntos del norte
Durante la jornada del lunes se registraron varias superaciones del umbral de información a la población, fijado en 180 microgramos de ozono por metro cúbico de aire.
En Euskadi, uno de los puntos afectados fue Andoain, en Gipuzkoa, donde se detectaron niveles elevados. En otras zonas de la cornisa cantábrica también se alcanzaron valores preocupantes, con el episodio más destacado en Asturias, donde una estación cercana a Oviedo llegó a superar los 230 microgramos.
Los expertos recuerdan que este tipo de episodios son más habituales en zonas del centro y sur de España, pero que el aumento de las temperaturas ligado al cambio climático está favoreciendo que también se produzcan en el norte.
Recomiendan extremar las precauciones durante las horas de más calor
La contaminación por ozono puede afectar especialmente a niños, personas mayores, embarazadas y quienes tienen problemas respiratorios o cardiovasculares.
Las recomendaciones pasan por evitar realizar ejercicio intenso al aire libre durante las horas centrales del día y al atardecer, cuando los niveles de ozono suelen ser más elevados.
Críticas por la falta de avisos a la población
La organización Ecologistas en Acción ha criticado que los gobiernos autonómicos no hayan difundido avisos amplios a la ciudadanía pese a la superación de los niveles establecidos.
La organización reclama medidas para reducir las emisiones contaminantes y planes específicos que permitan actuar con rapidez ante episodios de mala calidad del aire.
Un contaminante asociado al calor y al tráfico
El ozono troposférico, conocido como “ozono malo”, se forma por la reacción de gases emitidos principalmente por vehículos e industrias cuando hay mucho sol y altas temperaturas.
Su inhalación puede provocar irritación de las vías respiratorias, empeorar enfermedades como el asma y aumentar el riesgo de problemas cardiovasculares. La Agencia Europea de Medio Ambiente estima que miles de muertes prematuras al año en España están relacionadas con la exposición a este contaminante.