La Guardia Civil ha investigado a un hombre de 28 años, residente en Bilbao, como presunto autor de una ciberestafa en la que una víctima perdió 12.500 euros tras caer en un fraude conocido como «smishing». La investigación se ha desarrollado dentro de la operación «Bodhivasc», en la que han colaborado el Equipo @ de la Comandancia de Pontevedra, la Ertzaintza y la Comandancia de la Guardia Civil de Bizkaia.
La víctima, un vecino de Bueu (Pontevedra), denunció los hechos después de recibir varios mensajes SMS que aparentaban proceder de su entidad bancaria.
Falsos mensajes para ganarse la confianza
Según la investigación, los mensajes alertaban de supuestas transferencias no autorizadas e instaban a la víctima a contactar con un supuesto gestor del banco para bloquearlas. Los SMS llegaron, además, en la misma conversación donde el usuario recibía habitualmente las comunicaciones reales de su entidad, lo que reforzó la credibilidad del engaño.
Tras establecer contacto telefónico con la víctima, el estafador la fue guiando para realizar varias operaciones bancarias que terminaron con la sustracción de más de 12.500 euros.
El dinero pasó por varias cuentas
Los investigadores siguieron el rastro del dinero y comprobaron que había sido transferido a través de un entramado de cuentas bancarias y de las conocidas como «mulas económicas», utilizadas para dificultar el seguimiento policial.
La investigación terminó en Bizkaia, donde los agentes localizaron el lugar desde el que el presunto autor retiró el dinero estafado.
La identificación del sospechoso fue posible gracias a la colaboración de agentes de la Ertzaintza, en la comisaría de Sestao, y del Equipo @ de la Guardia Civil de Bizkaia, que localizaron al investigado y realizaron su imputación formal.
Cómo evitar este tipo de estafas
La Guardia Civil recuerda que el «smishing» es una de las ciberestafas más frecuentes en la actualidad. Los delincuentes envían mensajes SMS que suplantan la identidad de bancos, administraciones u otros organismos para ganarse la confianza de las víctimas y conseguir que realicen transferencias o faciliten códigos de seguridad.
Por ello, los agentes recomiendan no acceder nunca a enlaces incluidos en mensajes sospechosos y comprobar siempre cualquier aviso a través de los canales oficiales de la entidad correspondiente. También aconsejan no facilitar claves ni datos personales por teléfono o mediante enlaces recibidos por SMS sin verificar previamente su autenticidad.