EH Bildu ha puesto sobre la mesa una nueva propuesta fiscal para Bilbao con una cifra como protagonista: 25 millones de euros. La formación plantea aumentar la recaudación de la futura tasa turística y destinar esos ingresos a afrontar problemas como la vivienda, los servicios públicos y el impacto del crecimiento turístico en la ciudad.
La portavoz municipal de EH Bildu, María del Río, ha presentado varias enmiendas a las ordenanzas fiscales con las que reclama una política tributaria que, según defiende, sea más justa y tenga mayor impacto en la ciudadanía.
Más presión fiscal para los hoteles de mayor categoría
La principal propuesta pasa por elevar la tasa turística hasta el máximo permitido para los hoteles de cuatro y cinco estrellas y aplicar también un recargo del 50% al considerar Bilbao como un municipio de alta intensidad turística.
EH Bildu calcula que con estas medidas la ciudad podría ingresar unos 11 millones de euros más de lo previsto por el Gobierno municipal, alcanzando una recaudación cercana a los 25 millones.
La formación sostiene que este dinero debería servir para afrontar las consecuencias del aumento del turismo, reforzar los servicios públicos y apoyar políticas de vivienda.
La vivienda vacía, otro de los grandes focos del debate
EH Bildu también pone el foco en los pisos vacíos. Su propuesta pasa por elevar hasta el 150% el recargo del IBI para las viviendas que permanezcan desocupadas, frente al 75% planteado actualmente por el Ejecutivo municipal.
El objetivo, según la formación, es incentivar que esas viviendas salgan al mercado y aumentar la oferta disponible en una ciudad donde el acceso a un piso se ha convertido en una de las principales preocupaciones de los vecinos.
Bonificaciones para quienes más lo necesitan
La propuesta fiscal incluye además bonificaciones del IBI para colectivos como familias monomarentales, personas con pensiones no contributivas o perceptores de la RGI.
EH Bildu defiende que estas medidas permitirían aliviar la carga económica de los hogares con mayores dificultades y utilizar la fiscalidad como una herramienta de apoyo social.
El debate sobre cómo debe crecer Bilbao, cuánto debe aportar el turismo y cómo afrontar la crisis de vivienda vuelve así al centro de la agenda municipal.