Los recuerdos del eclipse total de Sol de 1994 siguen muy presentes entre algunos seguidores de Radio Nervión. Durante El Madrugador con Yaiza, varios han contado cómo vivieron aquel fenómeno desde distintos puntos de Latinoamérica. El eclipse del 3 de noviembre de 1994 pudo verse en una franja de Sudamérica. La totalidad alcanzó una duración máxima de 4 minutos y 25 segundos. Ronald ha contado que lo vio desde Paraguay cuando tenía dos años. Su recuerdo está ligado a una curiosa escena en el gallinero de su madre. Las gallinas dormían en un árbol y, con la llegada de la oscuridad, subieron a él para acostarse a las 9:30 de la mañana.
«Fue algo muy bonito»
Olaya también recuerda aquel momento. Ella contempló el fenómeno desde Chile y todavía conserva una imagen muy clara. «Fue algo muy bonito», ha explicado en antena. El eclipse llegó allí sobre las 9:30 de la mañana. La oscuridad también sorprendió a los animales, según su relato. Olaya cree que las gallinas y otros animales interpretaron que había llegado la hora de dormir. Otro participante, desde Venezuela, ha descrito un cielo muy diferente durante el fenómeno. «El cielo se puso naranja y oscurecido», ha contado. También espera que el próximo eclipse que pueda verse aquí tenga un aspecto parecido.
Durante el programa también han aparecido recuerdos de otros eclipses vistos desde España. Gustavo ha explicado que, durante uno de ellos, que no llegó a ser total, los animales dejaron de cantar. Otro relato nos lleva aún más atrás. En 1959, uno de los participantes tenía cuatro años y recuerda que su padre les prohibió mirar directamente al Sol durante el eclipse. Décadas después, el fenómeno de 1994 permanece en la memoria de quienes lo vivieron. Una mañana en la que el día se convirtió durante unos minutos en noche y en la que los animales también reaccionaron ante el cambio de luz.