No hace falta recorrer cientos de kilómetros para vivir unas vacaciones diferentes. Bizkaia reúne algunos de los mejores planes familiares del norte de España, combinando naturaleza, cultura, aventura y ocio para todas las edades. Desde subir a un funicular con vistas espectaculares hasta convertirse en pastor por un día o descubrir las leyendas de la mitología vasca, las opciones permiten organizar escapadas de uno o varios días sin salir del territorio.
Bilbao, una ciudad para descubrir jugando
La capital vizcaína ofrece propuestas que encantan tanto a niños como a adultos. Uno de los clásicos es subir en el Funicular de Artxanda, una experiencia que permite contemplar Bilbao desde uno de sus mejores miradores antes de disfrutar de las zonas verdes de la cima.
Otra parada imprescindible es el Itsasmuseum, donde los más pequeños pueden conocer la historia marítima de Bilbao a través de actividades familiares, juegos, exposiciones interactivas y talleres pensados para todas las edades. En verano suele reforzar además su programación infantil.
El recorrido puede continuar en el Parque de Doña Casilda, perfecto para descansar, jugar o dar de comer a los patos, o con una visita al Museo y Tour de San Mamés, donde los aficionados al Athletic pueden recorrer los vestuarios, el túnel de jugadores y conocer la historia del club.
Cruzar un puente único en el mundo
Muy cerca de Bilbao espera otro de los grandes atractivos familiares: el Puente Colgante de Portugalete, Patrimonio Mundial de la UNESCO. Cruzar la ría en su histórico transbordador sigue siendo una experiencia que sorprende especialmente a los niños y permite conocer de una forma diferente la historia industrial de Bizkaia.
Aventura entre bosques, castillos y leyendas
Fuera de Bilbao también hay propuestas que convierten cualquier jornada en una auténtica excursión.
En Izenaduba Basoa, en Mungia, los niños se adentran en el universo del Olentzero y de los personajes de la mitología vasca mediante recorridos interactivos, juegos y actividades que mezclan tradición y fantasía.
Quienes prefieran descargar energía tienen una cita en Bizkaia Park Abentura, en Güeñes, un gran espacio cubierto con tirolinas, redes, obstáculos y circuitos adaptados a distintas edades, ideal incluso cuando el tiempo no acompaña.
Un castillo digno de un cuento
Pocos lugares despiertan tanta imaginación como el Castillo de Butrón, en Gatika. Aunque actualmente no puede visitarse por dentro, su espectacular aspecto medieval y el entorno natural que lo rodea lo convierten en una excursión perfecta para pasear, hacer fotografías y dejar volar la imaginación de los más pequeños.
Ser pastor por un día
Una de las experiencias más originales se encuentra en Alluitz Natura, en Abadiño. Allí los niños pueden conocer de cerca la vida en un caserío, alimentar animales, ordeñar ovejas y descubrir cómo era el trabajo tradicional del mundo rural vasco. Una actividad educativa y muy diferente que suele convertirse en uno de los mejores recuerdos del verano.
Un verano lleno de planes sin hacer kilómetros
Cada vez son más las familias que optan por redescubrir Bizkaia durante las vacaciones. La combinación de naturaleza, patrimonio, ocio y actividades pensadas para todas las edades permite organizar escapadas muy variadas sin largas horas de carretera ni grandes presupuestos. A ello se suma una amplia oferta cultural y familiar durante todo el verano, con talleres, visitas guiadas y actividades especiales repartidas por numerosos municipios del territorio.