El conflicto por el futuro Gaztetxe de Gernika da un paso más. El alcalde, José María Gorroño, ha lanzado un mensaje contundente a las personas que mantienen ocupado el edificio del Pasealeku, donde el Ayuntamiento tiene previsto construir la nueva biblioteca municipal.
En una comparecencia pública, Gorroño ha advertido de que si la ocupación provoca retrasos o paraliza el inicio de las obras, las pérdidas económicas podrán reclamarse a las personas o grupos responsables, siempre dentro de lo que permita la legislación vigente.
Una biblioteca pendiente y un conflicto abierto
El edificio del Pasealeku, ocupado desde hace más de un año por la asamblea juvenil Egurre Gazte Asanblada, está destinado a convertirse en la futura biblioteca municipal, un proyecto con una inversión superior a 1,2 millones de euros impulsado por el Ayuntamiento.
Las obras debían comenzar a finales de agosto, pero la resistencia de los jóvenes y las movilizaciones para evitar el desalojo han retrasado el proceso. Los ocupantes aseguran que no rechazan abandonar el edificio, pero reclaman que antes se les garantice un nuevo espacio donde desarrollar su actividad.
El Ayuntamiento endurece el tono
Tras varios días de tensión y protestas, el alcalde ha endurecido su discurso y ha dejado claro que el Consistorio defenderá el interés público y la ejecución de una infraestructura considerada prioritaria para el municipio.
Gorroño sostiene que, si la ocupación genera sobrecostes o perjuicios económicos derivados del retraso de las obras, estos podrán exigirse a quienes resulten responsables, de acuerdo con la normativa vigente.
Mientras tanto, el enfrentamiento entre el Ayuntamiento y el colectivo juvenil sigue abierto, con la construcción de la nueva biblioteca en el centro del conflicto.