Más de 280.000 alumnos y alumnas de Infantil, Primaria, ESO y Bachillerato vuelven este lunes a las aulas en Euskadi, comenzando así el nuevo curso 2026-2027. Se han acabado las vacaciones y a muchos y muchas les habrá costado levantarse de la cama. Y es que a veces cuesta adaptarse a la rutina.
Si hablamos de los más pequeños, en la etapa de Infantil, un periodo de adaptación, de comenzar poco a poco, se vuelve necesario. Así nos lo ha explicado Emilio de la Fuente, directo del Colegio Berriotxoa, en Bilbao. En los micrófonos de El Madrugador, en Radio Nervión, nos ha explicado que antes empezábamos o volvíamos al cole sin más, pero ahora se cuenta con ese tiempo de adaptación que «tiene sentido sobre todo para los txikis de 1 a 3 años. Han pasado mucho tiempo con las familias, con los aitites y amamas y hay que cuidar lo emocional. Hacer de manera más transitoria ese paso a la presencialoidad tan sólo de la andereño o el maisu y no tanto de la familiar, hay que cuidarlo».
¿Cómo se realiza esa adaptación?
Se comienza con un horario reducido, generalmente de uno o dos horas al día que se va ampliando a lo largo de un par de semanas. En algunos centros también se dividen las aulas en subgrupos para poder atender de una forma más personalizada a los peques durante las primeras jornadas. Poco a poco los niños y niñas empiezan a interiorizar y comprender la rutina y normalizan el ir a clase.
Beneficios
Los expertos destacan varios beneficios de la adaptación en los menores. Por ejemplo les ayuda a confiar en nuevas personas fuera de la familia, reduce la angustia de separarse de los padres, y facilita jugar, compartir y hacer amigos con otros niños.