Javier, un fontanero de Ugao, se encontraba trabajando fuera cuando recibió una llamada en la que le avisaron de que alguien estaba utilizando su identidad para pedir dinero. Según relata, primero solicitaron 600 euros a uno de sus contactos y después volvieron a reclamar otros 600.
Al regresar a su casa, Javier comenzó a contactar con sus conocidos y comprobó que el mensaje se había enviado a numerosos contactos de su teléfono. El texto se hacía pasar por él y pedía ayuda económica con frases como “estoy en un apuro, mándame 600 euros”.
Una estafa dirigida a sus clientes
Javier asegura a Radio Nervión que los delincuentes pudieron aprovechar su amplia agenda de contactos, con más de mil números de clientes y conocidos. Su actividad profesional también habría facilitado el engaño, ya que habitualmente trabaja fuera de casa y puede tardar una o dos semanas en presentar una factura. “Hay gente que ha picado y hay gente que le da vergüenza hasta decirlo”, cuenta. El afectado cree que los autores seleccionaron especialmente contactos profesionales a los que podía resultarles creíble que les reclamara dinero.
Además, explica que nunca acostumbra a pedir pagos por adelantado. Por eso, considera que quienes le conocen podrían interpretar una petición de este tipo como una señal de que realmente atraviesa algún problema.
Ya ha denunciado los hechos
Javier ha puesto el caso en conocimiento de la Guardia Civil, la Ertzaintza y también ha contactado con su abogada y su asesora. Según explica, hasta el momento han conseguido recuperar el control de su cuenta de WhatsApp y expulsar al intruso.
El afectado sospecha que los delincuentes pudieron acceder a su iPhone 13, aunque reconoce que no sabe exactamente cómo se produjo el ataque. “No sé si ha sido a través del iPhone”, señala. Javier explica además que tiene una importante presencia en internet y que utiliza el teléfono para diferentes actividades profesionales.
Aunque desconoce cuántas personas han podido enviar dinero, asegura que algunos contactos sí podrían haber caído en el engaño. Por ello, ha decidido hacer pública la situación y avisar a todos sus clientes y conocidos.
Pide que nadie envíe dinero
Javier insiste en que nadie debe responder a estas peticiones de dinero ni realizar transferencias si recibe un mensaje suyo solicitándolas. “Me gustaría darlo a conocer, que nadie bajo ningún concepto me dé ese dinero”, afirma.