La quema de contenedores se ha convertido en un problema recurrente en Balmaseda. La Mancomunidad de Enkarterri ha condenado con firmeza los últimos actos vandálicos registrados en el municipio y ha advertido de que ya no se trata de hechos aislados, sino de una sucesión de incidentes que afectan directamente a un servicio esencial para toda la ciudadanía.
El último episodio ha tenido lugar en la isla de contenedores situada junto al Frontón, en la calle Martín Mendia, donde han resultado calcinados los recipientes destinados a la fracción resto, papel y cartón, biorresiduos, envases y reutilizables.
Un coste que termina pagando toda la ciudadanía
Desde la Mancomunidad recuerdan que cada contenedor destruido debe ser retirado y sustituido con dinero público. Un gasto que, subrayan, podría destinarse a mejorar los servicios en lugar de reparar daños provocados por actos vandálicos.
Además del perjuicio económico, estos incendios pueden poner en peligro la seguridad de las personas y causar daños en vehículos, edificios y mobiliario urbano situados en las inmediaciones.
«Esto ya no es una gamberrada»
La entidad considera especialmente preocupante que estos incendios se repitan en distintos puntos de Balmaseda. «Esto ya no es una gamberrada. Es un ataque contra los servicios públicos y contra unos bienes que son de todos», destacan desde la Mancomunidad.
Por ello, insisten en que no se puede normalizar este tipo de comportamientos, ya que perjudican directamente a los vecinos y dificultan el funcionamiento de un servicio básico.
Piden investigar los incendios
La Mancomunidad de Enkarterri solicitará que se investiguen estos hechos para identificar a los responsables y exigir las responsabilidades que correspondan. También ha mostrado su apoyo al Ayuntamiento de Balmaseda, a los vecinos afectados y a los trabajadores que garantizan cada día el servicio de recogida de residuos.
El objetivo, concluyen, es evitar que estos actos vuelvan a repetirse y recordar que quemar un contenedor tiene un coste económico, social y ambiental que acaba pagando toda la ciudadanía.