La plaza del Arriaga ha amanecido esta mañana con una acampada reivindicativa por el acceso a la vivienda. Según ha comprobado Radio Nervión, alrededor de 40 personas se encontraban a primera hora en el lugar, donde habían instalado unas nueve tiendas de campaña. Los participantes aseguran que la movilización surgió a través de las redes sociales y que no responde a ningún partido político ni plataforma: “Estamos aquí no solo por Mari Carmen, es por la vivienda. Tiene que ser un derecho y, hasta que no haya un Real Decreto que nos proteja, estaremos aquí”, explicaba en directo Lookxury en el Madrugador, una de las personas concentradas.
Los propios participantes destacan que muchos de ellos no se conocían antes de esta convocatoria: “Simplemente hemos respondido a una llamada a través de redes sociales. Esto no responde a un partido político ni a plataformas. Somos anónimos, tenemos el mismo problema”, señalaba. La acampada también ha despertado muestras de solidaridad entre los vecinos. Algunos de los participantes no han podido quedarse durante la mañana, pero esperan que más personas se incorporen a lo largo del día: “Algunos llegarán por la mañana, otros por la tarde”, explicaban.
Además, aseguran que han recibido comida, tiendas de campaña y otros materiales de personas que se han acercado para mostrar su apoyo. Durante la presencia de Radio Nervión en la plaza, un hombre se acercó al grupo y les entregó una caja de leche y unas galletas.
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La Policía Local comprueba el motivo de la protesta
Un agente de la Policía Local también se ha acercado esta mañana hasta la plaza del Arriaga para conocer el motivo de la concentración. “¿Por la pérdida de poder adquisitivo?”, preguntó a los manifestantes, que respondieron afirmativamente: «Os entiendo”, respondió el agente, que explicó que únicamente quería saber por qué estaban allí. Posteriormente, regresó para identificar a los participantes, un trámite administrativo que permitió que la acampada continuara en la plaza.
Un problema común
Entre las tiendas y los corrillos se repiten historias personales que tienen un punto en común: la dificultad para acceder a una vivienda. “Yo vivo con mis padres, pero quiero independizarme y no puedo. Los precios son imposibles”, relataba una de las personas concentradas. Otro participante contaba que un hombre se acercó el día anterior para explicarles que le iban a desahuciar próximamente: «Esto no puede seguir así”, es una de las frases que se repite entre quienes han decidido pasar estos días en el Arriaga.
Personas que no se conocían previamente comparten ahora una misma preocupación y confían en que la acampada siga creciendo durante la jornada. La plaza del Arriaga queda así como punto de encuentro de quienes reclaman soluciones ante las dificultades para acceder a una vivienda.