Las chinches apestosas han vuelto a Bizkaia y los oyentes de Radio Nervión ya han comenzado a alertar de su presencia. Vecinos de Forua y Otxarkoaga han enviado fotografías en las que se pueden ver decenas de estos pequeños insectos, especialmente en zonas exteriores y cerca de las viviendas.
Su nombre se debe al olor desagradable que desprenden cuando se sienten amenazadas o cuando se las aplasta. Miden entre 10 y 15 milímetros y, aunque pueden resultar muy molestas por su presencia, no representan un peligro para las personas.
¿Por qué aparecen ahora?
La proliferación de estas chinches suele ser temporal y está relacionada con las altas temperaturas del final del verano. Su presencia aumenta especialmente en zonas con vegetación, ya que se alimentan principalmente de plantas y suelen instalarse en áreas arboladas y ajardinadas.

Además, su capacidad para volar hace que puedan llegar fácilmente hasta las ventanas de las viviendas, donde pueden esconderse en las zonas de las persianas o incluso acabar entre la ropa tendida.
¿Cómo evitar que entren en casa?
No existe una solución específica para acabar con esta proliferación. Como medida preventiva, las mosquiteras pueden ayudar a impedir que accedan al interior de las viviendas.
También se recomienda revisar la ropa tendida antes de recogerla, especialmente si ha permanecido varias horas en el exterior, para evitar llevar estos insectos al interior de casa.
Por ahora, los avisos de los oyentes desde distintos puntos de Bizkaia muestran que las chinches apestosas vuelven a hacerse visibles coincidiendo con este tramo final del verano.