El anuncio del adelanto electoral al 29 de noviembre ha provocado una pregunta frecuente entre quienes ya tenían planes para esa fecha: ¿qué pasa si me convocan como miembro de una mesa electoral y tengo un viaje reservado?
La respuesta no es sencilla. Formar parte de una mesa electoral es una obligación para los ciudadanos seleccionados por sorteo. Salvo que exista una causa justificada recogida por la normativa electoral.
Tener un viaje previsto no implica automáticamente quedar liberado de acudir a la mesa, aunque existen situaciones en las que se puede presentar una alegación ante la Junta Electoral correspondiente.
La convocatoria de una mesa electoral llega por notificación oficial
Los miembros de las mesas electorales son elegidos mediante sorteo público entre ciudadanos menores de 70 años que cumplen los requisitos establecidos. La designación puede ser como presidente, vocal o suplente.
Una vez realizado el sorteo, los ayuntamientos notifican a las personas seleccionadas su obligación de acudir al colegio electoral el día de las elecciones. Desde ese momento, cuentan con un plazo para presentar posibles alegaciones si consideran que existe una causa que les impide cumplir con esa responsabilidad.
¿Un viaje contratado antes de las elecciones puede ser motivo de excusa?
La normativa electoral contempla diferentes causas personales, familiares o profesionales que pueden justificar la ausencia en una mesa electoral. En el caso de los viajes, la situación depende de las circunstancias concretas.
Si el viaje estaba contratado o reservado antes de que se anunciara la convocatoria electoral, el ciudadano puede presentar una alegación aportando documentación como reservas, billetes o justificantes del perjuicio económico que supondría la cancelación.
La decisión final corresponde a la Junta Electoral de Zona, que analiza cada caso concreto.
¿Y si compro un viaje después de conocer la fecha de las elecciones?
En ese caso, las posibilidades de que la alegación sea aceptada son menores. La simple coincidencia entre un viaje de ocio y la jornada electoral no suele considerarse una causa suficiente para evitar formar parte de una mesa.
Por eso, quienes estén pensando en organizar una escapada para el 29 de noviembre deben tener en cuenta que podrían ser llamados para ejercer como presidente, vocal o suplente.
Los seguros de cancelación pueden cubrir algunos gastos si finalmente toca mesa electoral
Ante esta situación, algunas personas optan por contratar seguros de viaje con cobertura de cancelación. Estas pólizas pueden incluir la convocatoria como miembro de una mesa electoral entre los motivos que permiten recuperar parte o la totalidad de los gastos, siempre que se cumplan las condiciones contratadas.
En cualquier caso, la recomendación es revisar bien las condiciones del seguro y conservar toda la documentación relacionada con las reservas del viaje.
Con el adelanto electoral ya anunciado, una de las primeras dudas de muchos ciudadanos será precisamente esta: qué ocurre con esas vacaciones, vuelos o escapadas que ya estaban organizadas para el día de las elecciones. La clave estará en la fecha de contratación del viaje y en la valoración que haga la Junta Electoral.