La introducción de una nueva parada en el recientemente inaugurado ambulatorio de Llodio ha provocado en los últimos días varios retrasos en la línea 3613 de Bizkaibus que une Orozko con Bilbao a través de Ugao-Miraballes. Así nos lo ha hecho llegar Marta, una oyente de Radio Nervión que nos asegura que este bus, que es «nuestro único medio de transporte como pueblo», está sufriendo distintos retrasos que afectan a la población.
«Por más que los autobuseros quieran llegar, va todo tarde. Antes ya iban justos y ahora no llegan. El autobús sufre muchos retrasos: la mayoría de los días salen entre diez o quince minutos tarde, con lo cuál esto conlleva un retraso importante. Algún día los alumnos de la ikastola han llegado tarde a la primera hora de clase y les han dejado fuera. También algunos han llegado tarde a su trabajo», nos asegura.
Diputación trabaja con Bizkaibus en encontrar una solución
Ayuntamiento y Diputación se reunirán próximamente para tratar de encontrar una solución. Pero desde Diputación aseguran a Radio Nervión que «somos conscientes del problema y estamos trabajando ya con la empresa para buscar una solución» y entienden «las molestias que esto está generando, especialmente para las personas que tienen que llegar a su trabajo, clase o una cita médica».
«La línea de Orozko ya venía funcionando con unos tiempos muy ajustados y la apertura del nuevo ambulatorio de Llodio ha obligado a introducir una nueva parada y a modificar el recorrido. Los estudios previos estimaban que ese cambio podía suponer unos cinco minutos de incremento en los tiempos de viaje, pero la realidad nos está demostrando que los retrasos están siendo mayores de lo previsto», añaden.
En ese sentido, señalan que «estamos analizando junto con la empresa qué ajustes podemos introducir para recuperar la puntualidad del servicio y evitar que los retrasos de una expedición terminen afectando también a las siguientes. Queremos actuar de manera urgente y encontrar una solución que permita garantizar el servicio que necesitan los vecinos y vecinas de Orozko», concluyen.