Las intensas lluvias que el pasado 3 de octubre pusieron en jaque a Bilbao, con calles anegadas, problemas de tráfico y 137 incidencias atendidas por SOS Deiak, han reabierto el debate sobre la adaptación de la ciudad al cambio climático. Para Ekologistak Martxan, lo ocurrido no fue un episodio aislado, sino una advertencia de que el modelo urbanístico actual debe evolucionar para hacer frente a fenómenos meteorológicos cada vez más intensos.
La organización ecologista reclama al Ayuntamiento de Bilbao un cambio de estrategia y apuesta por una renaturalización integral de la ciudad, con más espacios verdes capaces de absorber el agua de lluvia y menos superficies impermeables.
Una ciudad preparada para las lluvias del futuro
Según Ekologistak Martxan, las inundaciones registradas estos días son el resultado de la combinación de tres factores: el aumento de los episodios de lluvias torrenciales asociado al cambio climático, una red de alcantarillado que no siempre puede asumir grandes volúmenes de agua en poco tiempo y una ciudad con un elevado porcentaje de suelo pavimentado que impide que el agua se filtre de forma natural.
A su juicio, la solución pasa por avanzar hacia el modelo de «ciudad esponja», un concepto urbanístico que busca que parques, jardines y espacios públicos retengan parte del agua de lluvia antes de que llegue a la red de saneamiento.
Recuperar la ría y crear más zonas verdes
Entre las medidas que plantea el colectivo figura la recuperación ambiental de la ría y sus márgenes, sustituyendo progresivamente los elementos más rígidos por riberas con vegetación que ayuden a amortiguar las crecidas y favorezcan la biodiversidad.
También propone una gestión diferente de parques y jardines, con menos siegas intensivas y una mayor presencia de vegetación autóctona y praderas naturales, que permiten aumentar la capacidad del suelo para absorber agua.
Más jardines de lluvia y espacios inundables
Ekologistak Martxan considera igualmente necesario extender por todos los barrios soluciones como los jardines de lluvia, parterres permeables y sistemas urbanos de drenaje sostenible, además de impulsar nuevos parques inundables similares al proyectado en Punta Zorroza, con el objetivo de aliviar la presión sobre la red de colectores durante los episodios de precipitaciones intensas.
Desde la organización insisten en que la naturaleza debe convertirse en una aliada frente al cambio climático y sostienen que seguir respondiendo a estos fenómenos únicamente con más hormigón y canalizaciones no resolverá un problema que, advierten, irá en aumento.
Alertan de un mayor riesgo si no se actúa
El colectivo ecologista concluye que retrasar la adaptación climática de Bilbao supondrá una mayor vulnerabilidad frente a futuras tormentas, con más problemas de movilidad, daños materiales y un incremento del riesgo para la ciudadanía si no se adoptan medidas estructurales a medio y largo plazo.