El Gobierno Vasco quiere garantizar la conservación del histórico edificio de la Estación Marítima de Plentzia y asegurar la continuidad de la investigación marina que desarrolla actualmente la EHU. Para ello, plantea conceder al Ayuntamiento de Plentzia una autorización de ocupación del dominio público marítimo-terrestre durante dos años, con posibilidad de prorrogarla otros dos. La propuesta queda vinculada a que el inmueble sea declarado Bien de Interés Cultural.
La iniciativa parte del Departamento de Alimentación, Desarrollo Rural, Agricultura y Pesca y se plantea como alternativa a la demolición defendida por el Gobierno español. El objetivo es compatibilizar la protección del litoral con la conservación de un edificio considerado parte del patrimonio y del paisaje de Plentzia.
La concesión afectaría a una superficie aproximada de 2.485 metros cuadrados, incluidas las canalizaciones necesarias para captar y evacuar agua marina utilizada en la actividad investigadora. La consejera Amaia Barredo ha defendido la necesidad de mantener tanto el valor patrimonial del inmueble como la investigación científica vinculada al mar que se desarrolla en sus instalaciones.
Un edificio con valor histórico y cientifico
El inmueble fue construido en 1923 como sanatorio de helioterapia y, tras su rehabilitación en 2009, conserva su configuración original. Actualmente alberga la Estación Marítima de Plentzia de la EHU, donde se desarrolla actividad universitaria e investigación relacionada con el medio marino.
El edificio cuenta con una propuesta de protección media dentro del Inventario del Centro de Patrimonio Cultural Vasco y aparece también en el catálogo municipal de Plentzia como equipamiento de conservación obligatoria. El Ararteko ha señalado además el valor cultural, arquitectónico y paisajístico del inmueble y ha planteado valorar formalmente su protección como bien cultural.
La propuesta del Gobierno Vasco establece como condición que durante el periodo de concesión se avance en la declaración del edificio como Bien de Interés Cultural. De esta manera, se pretende garantizar su conservación mientras continúa la actividad científica que se desarrolla actualmente en sus instalaciones.
Además, el Ejecutivo plantea realizar un seguimiento periódico de los efectos del cambio climático sobre el edificio. Para ello, se elaborarían informes técnicos cada dos años sobre la evolución del nivel del mar y otros factores que puedan aumentar los riesgos sobre el inmueble y el dominio público marítimo-terrestre.
La autorización también exigiría establecer un plan de seguridad y un protocolo de actuación ante fenómenos meteorológicos adversos y avisos de riesgo marítimo-costero. Con estas medidas, el Gobierno Vasco busca mantener el uso científico de la Estación Marítima mientras se refuerza su protección patrimonial y se evalúa su adaptación a la evolución del litoral.