Últimamente se ha difundido masivamente en redes sociales una supuesta tabla con temperaturas máximas registradas en distintas ciudades españolas durante el verano de 1950. El mensaje que acompaña a la imagen sostiene que «antes hacía más calor que ahora» y que, por tanto, el cambio climático sería un engaño pero esto es falso.
La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha confirmado que esa tabla no pertenece a ninguno de sus registros oficiales y que se trata de un montaje elaborado con inteligencia artificial. La imagen utiliza el logotipo del organismo y presenta un formato que nunca ha empleado la agencia, además de incluir datos que no coinciden con las series históricas oficiales.
Bulo comprobado
Los verificadores de RTVE y EFE Verifica coinciden en señalar que el documento es un bulo creado para desinformar. La tabla mezcla localidades, fechas y temperaturas sin ninguna fuente verificable y presenta numerosas inconsistencias que evidencian su falsedad.
Además, los expertos recuerdan que un episodio concreto de calor no sirve para demostrar ni para desmentir el cambio climático. La diferencia entre tiempo y clima resulta fundamental: una jornada o incluso un verano extremadamente cálido pueden darse en cualquier época. Sin embargo, el cambio climático se analiza a partir de la evolución de las temperaturas durante décadas.
Precisamente las series históricas de la AEMET muestran una tendencia clara al aumento de las temperaturas en España desde mediados del siglo XX. Los récords absolutos siguen existiendo porque siempre ha habido olas de calor, pero hoy estos episodios son más frecuentes, más intensos y más duraderos que hace varias décadas.
De los más cálidos
El contexto de este verano refuerza esa tendencia. Julio de 2026 ha sido uno de los meses más cálidos registrados en España. Los expertos relacionan el incremento de las olas de calor y de los grandes incendios con el calentamiento global provocado por la actividad humana. Diversos estudios científicos apuntan a que las condiciones meteorológicas extremas que favorecen estos incendios son ahora mucho más probables que hace unas décadas.
Por tanto, la supuesta tabla de temperaturas de 1950 no solo es falsa, sino que tampoco serviría para cuestionar la evidencia científica sobre el cambio climático, que se basa en registros oficiales continuados durante décadas y no en datos aislados o manipulados.