La sequía y las altas temperaturas de este año han dejado una huella importante en el campo vizcaíno. Para aliviar sus consecuencias, la Diputación Foral de Bizkaia pondrá en marcha un plan extraordinario de 2 millones de euros con el que pretende dar oxígeno a cerca de 1.000 explotaciones agrícolas y ganaderas del territorio.
El paquete de medidas ha sido diseñado después de varios meses de reuniones con sindicatos y asociaciones agrarias, que han trasladado a la institución la complicada situación que atraviesa el sector, especialmente la ganadería extensiva, una de las más castigadas por la falta de precipitaciones.
Ayudas directas para agricultores y ganaderos
La mayor parte del presupuesto, 1,5 millones de euros, se destinará a ayudas directas para explotaciones agrícolas y ganaderas de Bizkaia.
Las subvenciones se dividirán en dos líneas, una para agricultura y otra para ganadería. Cada explotación podrá recibir hasta 7.500 euros por cada línea de ayuda cuando cuente con una persona agricultora a título principal (ATP), mientras que el importe máximo alcanzará los 10.000 euros en aquellas explotaciones con más de un profesional ATP.
Podrán acceder a estas ayudas las explotaciones inscritas en los registros oficiales de Bizkaia que cumplan los requisitos establecidos y acrediten una actividad agraria suficiente.
Sin necesidad de presentar solicitud
Una de las principales novedades es que la Diputación tramitará las ayudas de oficio, por lo que los beneficiarios no tendrán que iniciar el procedimiento desde cero.
La institución remitirá una propuesta a cada explotación y, tras un periodo de alegaciones de diez días, comenzará el pago de las ayudas. La previsión es que el dinero llegue a partir del próximo mes de noviembre.
Más inversión para recuperar pastos y montes
El plan no se limita a las ayudas económicas. También contempla actuaciones para recuperar los pastos dañados por la sequía, una medida que se incorporará al programa de inversiones de 2027 aunque podrá ejecutarse ya durante este año.
Además, otros 500.000 euros se destinarán entre 2026 y 2027 a mejorar infraestructuras en montes públicos y patrimoniales, con el objetivo de hacerlos más resistentes frente a los efectos del cambio climático.
Con este plan, la Diputación busca ayudar al sector primario a afrontar uno de los años más complicados de la última década, marcado por la escasez de lluvias y unas temperaturas que han reducido la producción y castigado especialmente a las explotaciones ganaderas al aire libre.